La chusma, la “diplomacia” y otros demonios

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Por Francisco Arias Fernández

EEUU
El presidente Donald Trump amenaza con invadir a Venezuela; desata bloqueos, guerra económica y sanciones
casi semanales contra Caracas; es el principal promotor del genocidio por hambre y luego culpa al socialismo de empobrecer a la rica nación sudamericana; a sus vasallos y aliados ordena echar más leña al fuego y procurar la condena internacional con otro invento de la fábrica de mentiras de John Bolton en el Consejo de Seguridad Nacional.
Como si no fuera suficiente, incita a los militares de la nación sudamericana a protagonizar un golpe de Estado; luego se burla de ellos por su actuación durante un intento de magnicidio contra el mandatario venezolano con empleo de
drones, intentona que aunque se plantea que se organizó en la vecina y necesitada de paz Colombia, a quienes más les
interesa están en Estados Unidos.
No es un hecho aislado que momentos antes de entrevistarse con su súbdito colombiano, Trump afirmara que “sería fácil derrocar” al gobierno de Maduro con un golpe por parte de fuerzas militares y que minutos después el presidente
colombiano Iván Duque no ocultara que se sentía 'muy contento de haber dialogado con el Presidente Donald Trump, de recibir su respaldo, de creer en la agenda que nosotros estamos planteando a Colombia y el mundo'. Calificó como “un gran logro” de su gobierno “que 6 países nos hayan acompañado en la denuncia de la Corte Penal Internacional del Presidente venezolano Nicolás Maduro y de la dictadura de Venezuela”.
¿Con qué moral pueden hablar de derechos humanos Estados Unidos y su fiel aliado sudamericano de la OTAN si
el primero enjaula niños inmigrantes que siguen detenidos en Estados Unidos y separados de sus padres, que son
expulsados y despreciados (más de 2500 familiasseparadas por la fuerza entre otoño de 2017 y fines de junio); mientras en Bogotá se revela que los primeros ocho meses de 2018 han sido los más violentos contra los líderes sociales desde 2010, debido al asesinato de 93 de ellos, mientras las mafias y los sicarios -según Medicina Legal provocan 5500 asesinatos en el país en similar etapa?
Las ofensas, amenazas y los epítetos irrespetuosos contra Venezuela se repiten una y otra vez entre el ultrarreaccionario vicepresidente Michael Pence; el prepotente secretario de Estado Mike Pompeo o los congresistas anticubanos y antilatinoamericanos Marco Rubio, Ileana Ros o Bob Menéndez. La chusma y la mafia se afilan los dientes con odio en vísperas de la matanza que traman.
A la belicosa embajadora ante la ONU NikkiHaleyno le bastaron las ofensas de su presidente ni su retórica
guerrerista ante el plenario de la Asamblea General o el Consejo de Seguridad, y se fue a la calle, megáfono en mano,
para sumarse a contrarrevolucionarios y terroristas venezolanos, cubanos y nicaragüenses a gritar: “Vamos a
seguir hasta que Maduro se haya ido”.
Se había dicho que en Washington estaban preocupados por las barbaridades que Trump podría exteriorizar durante su viaje a la ONU, pero nadie había advertido de los desatinos callejeros de la alta diplomática arrastrada por su odio interno.
También se conocía que Bolton tenía el título del más antipático entre los embajadores norteamericanos pasados
por Nueva York, pero lo de la Haley no tiene precedentes y habla por sí solo de su calaña.
Se ha hablado de un gabinete de guerra y de la antidiplomacia; propios de un gobierno egoísta, antidemocrático y hegemónico, que trata de atemorizar al mundo con sus armas nucleares, sus sanciones, dólares y la complicidad de sus vasallos. El presidente Trump afirmó la semana pasada que no descarta ninguna alternativa en los esfuerzos para presionar al gobierno de Nicolás Maduro.
Cuando la Comunidad de Inteligencia de EE.UU. –que ha planeado miles de artimañas para sacar al gobierno
bolivariano del poder- apelaba a la famosa categoría de “amenaza a la seguridad nacional”para colocar a Venezuela
en el colimador, el mundo no se explicaba a qué venía eso en ese momento. Corrían los últimos meses de Barack Obama en la Casa Blanca. Era la preparación del terreno, una escalada injustificada, sin razones aparentes, pero
ambiciones de sobra. La mesa quedó servida para lo que es una agresión en escalada.

 

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2 Comentarios

Cusco dijo:

Yo lo q veo es q EEUU va por el mismo camino de la Alemania NAZI ahorita

10 octubre 2018 | 10:57 am
Liban dijo:

Cusco tienes toda la razón, ese presidente es peor que los Alemanes NAZI

12 octubre 2018 | 10:45 am