Sus fuerzas se agotaban y los dolores eran insoportables, en su paÃs no daban con lo que tenÃa y le dijeron que su patologÃa era incurable. Hoy, a sus 27 años, pudo recuperar su carrera de derecho y lleva una vida normal.
Estuve casi un mes en La Habana en el Hospital Hermanos Ameijeiras por una patologÃa que en Argentina declaraban incurable; estuve en principio tres ocasiones y la última fue cuando me dijeron que me habÃa curado, cuenta en exclusiva a Prensa Latina este joven, feliz de volver a su vida. Atrás quedaron los dolores.
Estoy agradecido porque en Argentina era un caso perdido y aun los médicos no saben cómo sucedió, el equipo de profesionales en La Habana, incluso para tratar las patologÃas más difÃciles, es de vanguardia en el ámbito internacional, subrayó.
Juanpi, quien hoy se siente cubano por adopción, no querÃa levantarse de la cama, no querÃa vivir. Casi con las últimas esperanzas llegó la posibilidad de ir a Cuba, lo hizo a través de la empresa Geomédica y en el Ameijeiras, dice, me encontré con una gran hospitalidad, desde la enfermera hasta el médico de guardia y la parte administrativa.

Nunca me sentà tratado como el extranjero, ni diferenciado ni siquiera aún con un tratamiento pagado, hacia la misma cola que todos, remarca el joven, quien agradece una y otra vez a los que le salvaron su vida por la patologÃa que tenÃa: neuralgia.
Estoy estudiando derecho, pude recuperar mi carrera, antes tomaba medicamentos todos los dÃas y no podÃa ir a clase. Hoy me siento vital, corro en la mañana cinco kilómetros, hago deportes, subraya y agradece a todo el equipo y al doctor Carlos Cobas, una eminencia que deberÃa ser premiado, resalta.
Sus palabras no alcanzan para agradecer y hace pocos dÃas lo hizo a través de un mensaje donde pide a dios bendecir a esa nación caribeña ‘porque esa tierra literalmente me salvó la vida’.
‘Cuando en mi propio paÃs se negaban a tratarme una rara enfermedad que me aquejaba e impedÃa mi libre funcionamiento en mis tareas cotidianas trabajo y estudio, Cuba me abrió sus puertas’, enfatizó.
Pese a que mi cuadro era grave y la medicina argentina no daba buen pronóstico, el jefe de neurociruja Carlos Cobas, no paró hasta encontrar la forma de alivia mi dolor crónico, destacó el joven.
Desde aquà JuanPi envÃa un abrazo a todos los que lo ayudaron, a los servicios médicos cubanos, a la embajada de la isla en Argentina y al equipo de médicos del Ameijeiras.
Llegué a La Habana y me encontré con dos palabras, la honestidad y la austeridad, pero hoy me atrevo a decir que Cuba es también solidaridad y dignidad, declaró a Prensa Latina.

Sin dudas nuestro paÃs hermoso no repara en ser solidario humano, sensible, y no puedo dejar de mencionar a nuestro querido FIDEL que siempre impulsó, el área de la salud, la investigación. Para que todos tuviéramos acceso a la misma. CUBA es pobre y humilde pero a la vez es inmensamente rica, pues no deja desamparada a quien necesita de ella. Nuestros médicos ejercen su labor con el protagonismo y la preparación que se requiere, y a ellos darle gracias porque a pesar de las adversidades que se conocen, están en pie cumpliendo con su trabajo.