#JoseMarti y el sistema electoral de Estados Unidos

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Por Dr. Rodolfo Sarracino

428854fab0d165c8204d0a30ec38871eDesde el arribo de José Martí a Nueva York el 3 de enero de 1880, su prolongada estancia en los Estados Unidos, con breves estadías previas en España, México, Guatemala y Venezuela, hasta su regreso a Cuba para iniciar la guerra, transcurrieron casi quince años, durante los cuales, por su profunda vocación política, sus ideales revolucionarios y su responsabilidad como corresponsal de varios diarios latinoamericanos y neoyorquinos, se dedicó al estudio detenido de la historia, la sociedad y en particular del sistema político estadounidense.

Después de cuatro años de estudios del escenario político norteamericano, concluyó, en pocas palabras, que “los politicianos malogran y envenenan todas las banderas del espíritu — criminales públicos son, estos calumniadores de oficio”. Una afirmación tan radical, en un hombre como Martí, sólo era posible tras una reflexión cuidadosa de todo cuanto había visto de primera mano y leído en Nueva York. Su propósito era, sobre todo, comprender los resortes internos y externos de la política del país, cuya evolución mostraba claramente su tendencia a constituirse en un megaestado imperialista, con un proyecto de expansión a costa de nuestra América que ponía en peligro la razón de su vida: hacer realidad el derecho del pueblo cubano a ser independiente.

Martí No tardó mucho en comprender que en un país donde, sin el menor asomo de escrúpulos, la corrupción se había convertido en un modo de vida, dentro y fuera del gobierno, en el que se reprimía salvajemente a trabajadores y campesinos, donde incluso una conspiración al más alto nivel de la cúpula gobernante podía, según el propio Martí en una de sus crónicas, asesinar impunemente a un presidente reformista como James A. Garfield, era imposible una política exterior de principios, respetuosa de la igualdad entre los estados y de su soberanía, sobre todo de los más pequeños y débiles. No tardó en concluir Martí, con sobradas evidencias, que el pueblo cubano se hallaba ante la inminente anexión a los Estados Unidos.

Uno de los más importantes “laboratorios” para las investigaciones sociales en los Estados Unidos era su sistema político, y en éste la interacción entre partidos políticos, oligarquía y pueblo; las convenciones partidarias preelectorales y las elecciones, en cuyo largo proceso se manifestaban algunas de las prácticas más arbitrarias y antidemocráticas, que, lejos de desaparecer, se perfeccionaron con el tiempo. Y también cómo, detrás de toda la simulación democrática, se movían fuerzas cuyos intereses inconfesables accionaban la tramoya del aparatoso espectáculo.

En el curso de la exposición trataremos de presentar y contextualizar cada fragmento de Martí sobre sus criterios de la política estadounidense, cuyas deformaciones destacaremos con algunos de los ejemplos más reveladores en las convenciones partidarias y las elecciones propiamente dichas, exactamente como Martí las explica. De esa manera subrayaremos el alcance reprobatorio de sus reflexiones sobre nuestro tema. Para facilitar este objetivo, citaremos a Martí con cierta extensión, respetando en lo posible su contexto textual inmediatamente anterior y posterior, a fin de captar plenamente el sentido y la profundidad de sus observaciones críticas.

Para valorar las observaciones de Martí, hemos revisado inicialmente su crónica sobre las elecciones presidenciales de 1880. En este caso sus comentarios son retrospectivos, porque había llegado al país precisamente en enero de ese año y escribía después de un estudio intensivo poco tiempo después de dichas elecciones. Y también las de 1884, 1888 y en menor medida las de 1892. Un aspecto interesante de este ejercicio es que podremos percibir la gradual radicalización de su visión política de Estados Unidos entre uno y otro proceso electoral.

En general, sorprende su penetración en los detalles de la tupida urdimbre de la política estadounidense, fruto de su brillante capacidad de análisis. Es difícil evitar la impresión de estar leyendo algo actual, precisamente por la persistencia de prácticas electorales fraudulentas que hasta el día de hoy forman parte de las estructuras del sistema político de los Estados Unidos, concebido para eternizar en el poder a una insaciable oligarquía imperial.

Fragmento Tomado del Portal José Martí

http://www.josemarti.cu/todos-dossier/?pElementos=17

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