Fidel transgredió las dimensiones del ser humano para hacerse leyenda. Y las leyendas mueren, únicamente, si se deja fallecer lo mejor de su esencia, de las maneras más insospechadas. Por Elena Milián Salaberri.
Fidel nos enseñó que no basta decir lo que somos, que el ejemplo es la mejor manera de hacerlo realidad, que se debe sentir en lo más profundo las injusticias vengan de donde vengan y que se debe luchar contra ellas con valor, entereza y confianza infinita en la victoria. Un comentario de Luis A. Moreno Álvarez.
Con motivo del fallecimiento del Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, el Consejo de Estado de la República de Cuba declara nueve días de Duelo Nacional, a partir de las 06:00 horas del 26 de noviembre hasta las 12:00 horas del 4 de diciembre de 2016.
Existen acontecimientos que reflejan en toda su dimensión el pensamiento de los seres humanos. No hablo de cualquier pasaje, sino de aquellos momentos singulares, marcados por circunstancias especialmente complejas e intensas, en que los involucrados proyectan con absoluta precisión su manera de actuar, en la misma medida en que emerge, con impresionante naturalidad y nitidez, el calado ético que vertebra dicho ideario.
Existen seres humanos cuyo legado se agiganta cada segundo, en buena medida porque edificaron su obra colosal desde la más profunda vocación humanista y el compromiso con el pueblo. Ese, es Fidel Castro.
Desde que salió a luz la más reciente Directiva Presidencial de Barack Obama, PPD-43, fechada el 14.10.2016, hay quienes la han calificado de “pasos positivos en la dirección correcta”, pero en la práctica es todo lo contrario por los propósitos que persigue: desmontar el socialismo desde adentro.
Engagement es quizás el anglicismo de moda que mejor tipifica eso que se ha dado en llamar “pérdida por traducción” o lost in translation, es decir a la desaparición al traducir una palabra de todos sus matices o los juegos de palabras que desaparecen al traducir un texto de un idioma a otro.
El comandante Guevara comenzó recordando “cuando se tiene un título en la mano y sueños en el pensamiento”. Y agregó además “estamos en una etapa similar ahora, pero con magnitud nacional, porque la Revolución nos ha obligado a buscar la libertad por caminos nuevos”.
En la primera y segunda parte de esta serie, hemos hecho alusión al desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones y cómo se emplean con fines bélicos. Lo que se traduce en que, para numerosos países, la comunicación, como sistema inmunológico, constituye un asunto de Seguridad Nacional. Por Lisbet Penín Matos y William Sotolongo.
“Desde hace más de 100 años, las relaciones entre Cuba y Estados Unidos viven en un clima de tensión, en los que la nación norteamericana ha impuesto sus tratados injerencistas y ha desafiado cualquier lógica de respeto a la autodeterminación de esta Isla caribeña”. Un artículo de Ana Mazón y Aymara Vigil.