En 11 años de programa solidario, nuestros especialistas, con Heberprot-P en las manos, han preservado la salud y la vida de más de 213 000 diabéticos venezolanos
Vilma Espín es una de las grandes personalidades de la historia de nuestra Revolución, que dedicó su preciosa vida a luchar por la dignidad, la emancipación, la justicia y la igualdad
Quisiera comenzar estas palabras recordando hoy a Fernando Martínez Heredia, uno de los intelectuales cubanos que más estudió las ideas y las batallas del Che y que fue también un guevariano en la vida. Lamentablemente lo perdimos físicamente hace dos años, cuando aun su mente luminosa seguía aportando muchísimo al pensamiento social cubano. Gracias Fernando, por tu ejemplo.
Discurso en la clausura del Congreso de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC), Palacio de Convenciones, 14 de junio de 2019.
Miguel Díaz-Canel, presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, ponderó la labor de los profesionales cubanos de las ciencias económicas, cuyo talento y aporte necesita el país, que “no renuncia ni renunciará jamás a su aspiración de ser próspero y sostenible”.
Artículo tomado del volumen 8 de la revista Paradigma, Anuario Institucional del Centro de Estudios Che Guevara, dedicado a la Transición Socialista en Cuba, que será presentado próximamente. La carta a la que se hace referencia aparece en el libro “Epistolario de un tiempo. Cartas 1947-1967”
Decir la verdad al mundo a través de los actos que miles de internacionalistas de la salud a diario practicamos, es también otra forma de saldar la deuda de gratitud y justicia que los revolucionarios cubanos le debemos al mundo.
A medida que ha evolucionado la globalización neoliberal en las últimas décadas, la industria de medios de comunicación se ha afianzado como un poder global tan preponderante (y a veces superior en su capacidad de influencia) como los Estados-nación.
Las playas de Tarará son todo lo que se puede esperar del Caribe cubano. Mar cálido azul turquesa, palmeras idílicas sobre arena fina y ocre, brisa suave. Un puñado de casitas bajas con jardín se ordenan sobre una cuadrícula perfecta a escasos 30 kilómetros al este de La Habana. En el centro, un tosco edificio con la pintura rojiza ajada por el salitre esconde uno de los episodios menos conocidos del desastre de Chernóbil.
La misión principal del Ministerio del Interior es la de garantizar la tranquilidad y el orden interior de la nación. Los hombres y mujeres que integran esa institución de gran prestigio y reconocimiento, nacida del pueblo, llevan con responsabilidad y honor la historia de estos 58 años en la salvaguarda del país.