Agradecen las partes la contribución de Cuba como garante de este proceso
“Si los jóvenes fallan, todo fallará”, estas constituyen certeras palabras pronunciadas por el líder de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz; y aunque para algunos la juventud representa inmadurez y rebeldía, suele mostrar capacidad, inteligencia, entusiasmo y responsabilidad en momentos cruciales.
Pretenden mover los patrones de la ideología revolucionaria del pueblo cubano hacia otra tendencia, el “centrismo ideológico”. Académicos también lo llaman contrarrevolución “no confrontacional”.
Todo empezó cuando el 2006 por razones de salud Fidel delegó sus responsabilidades al frente de Cuba a su hermano Raúl, entonces los ilusos que llevaban varias décadas pronosticando la inminente caída de la Revolución, creían que esta vez sí sería de verdad.
Por Fidel Castro. Deseo expresar mi más profunda gratitud por las muestras de respeto, los saludos y los obsequios que he recibido en estos días, que me dan fuerzas para reciprocar a través de ideas que trasmitiré a los militantes de nuestro Partido y a los organismos pertinentes.
En la tarde del 30 lo primero fue recuperar el cadáver de Frank, quitárselo a los asesinos que lo tenían en el necrocomio del Cementerio de Santa Ifigenia.
Desde 1959 las nuevas autoridades lideradas por Fidel Castro han ubicado a los desheredados, particularmente a las mujeres y a las personas de color, principales víctimas de las discriminaciones inherentes a una sociedad patriarcal y segregacionista, en el centro del proyecto reformador.
Al calor de un aniversario más del trascendental acontecimiento, anticipo que tal día de 1953 resultó la continuidad de la Guerra Necesaria concebida por José Martí y el Motor Encendido por Fidel Castro devenido Victoria el 1ro de Enero de 1959. Aquí va su recuento.
La ciudad de Santiago se despertó al alba con un intenso tiroteo seguido del tableteo de ametralladoras y otras armas de fuego de distintos calibres
Poco falta para la celebración del aniversario 63 del asalto a los cuarteles Guillermón Moncada y Carlos Manuel de Céspedes en 1953, cuando la sangre revolucionaria convirtió la fecha en el Día de la Rebeldía Nacional.