Sólo una operación de mayor escala y una determinación unilateral que rayaría en la psicopatía podrían permitir que una coalición atacara de manera militar a la República Bolivariana. ¿La Casa Blanca estaría dispuesta a tal grado de caos e irresponsabilidad en su propio hemisferio? A la cabeza de esta prerrogativa no se encuentran Dick Cheney, Donald Rumsfeld ni Paul Wolfowitz (los arquitectos de la invasión a Irak en 2003), sin embargo John Bolton quiere terminar de forjar un legado visible en los libros del Partido de la Guerra.
Lo inaceptable para el imperialismo es que frente a sus propias narices un pueblo heroico y lleno de convicciones haya sido capaz de hacer una Revolución Socialista, y mantenerla hasta nuestros días, pese a los diversos intentos de Washington de desestabilizar a un pueblo entero que hace cientos de años tomó la decisión que sin libertad no había Revolución posible.
El presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este viernes que la Ley Helms-Burton no detendrá la marcha de los cubanos, pese a su propósito de impedir el desarrollo de la isla y atacar su soberanía.
La administración Trump dio el pistoletazo de arrancada. Tribunales y jueces andan expectantes ante la previsible avalancha de casos. La supuesta danza de los millones ha comenzado a bailarse. La jauría miamera se alebresta. El capítulo III de la ley Helms-Burton ha entrado en vigor con todo su carga de odio, irracionalidad y extraterritorialidad imperial. La Ley Garrote o Ley de la Esclavitud se planta amenazante ante el mundo. El primer caso abierto en tribunales no carece de simbolismos. Arremete contra la industria de cruceros, que ha crecido extraordinariamente en los últimos años en cantidad de viajes a Cuba.
Los funcionarios estadounidenses responsables del cambio de régimen en Venezuela tutelan cada paso y declaración de Juan Guaidó y su equipo, al mismo tiempo que ellos mismos movilizan toda la maquinaria conectada al establecimiento en lo mediático, político, diplomático, económico-financiero e incluso militar.
A medida que el desastroso gobierno que encabeza Donald Trump se hunde cada vez más en el desprestigio nacional e internacional, salen a relucir nuevas facetas que caracterizan la aberrada personalidad, que sin duda pasará a la historia por sus desvergonzados crímenes contra la humanidad. Por Miguel Angel García Alzugaray
En enero, la libreta de John Bolton, director del Consejo de Seguridad Nacional, se hizo famoso por una nota en su libreta que decía claramente: “cinco mil tropas a Colombia”.
El mandatario aseguró que Venezuela estuvo hoy mayoritariamente en paz, pues los hechos relacionados al intento golpista solo ocurrían en solo un punto, una vía principal de Caracas y que el resto del país, del pueblo, estuvieron atentos a los sucesos
El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ratificó este jueves que “no hay fuerza, amenaza o bloqueo que pueda apartarnos de nuestros principios solidarios, internacionalistas, latinoamericanistas, bolivarianos y martianos”.
De la misma forma, Bloomberg sostiene que existe ” el riesgo de que los venezolanos se encuentren como peones en un juego geopolítico más grandes” luego de que opositores de alto perfil como Leopoldo López buscaran refugio en la embajada de España en Caracas. Así obvia que la estrategia original de la Casa Blanca es poner en el medio a los venezolanos, una y otra vez, para que asuman la tarea de destruir su propio país de forma violenta. Las presiones en ese sentido van desde sanciones hasta abiertas amenazas de intervención militar.