La Doctrina Kissinger abogaba por la implementación del G-2 (EEUU y China) como árbitros mundiales. Así, en un artículo publicado por el New York Times, titulado “La ocasión para un nuevo orden mundial”, Kissinger considera ya a China una gran potencia (felow superpower), desaconseja el proteccionismo o tratar a China como enemigo (lo que llegaría a convertirla en verdadero enemigo) y pide que se eleven a un nuevo nivel las relaciones entre Estados Unidos y China sobre la base del concepto de destino común,( siguiendo el modelo de la relación trasatlántica tras la segunda guerra mundial), con lo que asistiríamos a la entronización de la Ruta Pacífica (América-Asia) como primer eje comercial mundial en detrimento de la Ruta atlántica (América- Europa). Sin embargo, el objetivo inequívoco del Pentágono sería la confrontación con la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), fundada en 2001 por los Cinco de Shanghai (China, Rusia, Kazajistán, Kirgistán, Tajikistán) más Uzbekistán y convertida junto con los países del ALBA e Irán en el núcleo duro de la resistencia a la hegemonía mundial de Estados Unidos y Gran Bretaña.
Más de 25 000 enfermeras y enfermeros cubanos han dejado huellas de amor en Venezuela. Tras la coincidencia del Día de la Enfermería con el Día de las Madres, este 12 de mayo, vale acercarse a algunas de sus historias
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, destacó este viernes que las medidasque emprende el Gobierno de Estados Unidos (EE.UU.) contra el país, “no intimidarán al pueblo y gobierno cubano”, enfatizó.
Si quisiéramos definir brevemente a Leopoldo López, sería suficiente afirmar que es el símbolo más fiel de la oligarquía venezolana. Su salto a la política, en las postrimerías del siglo XXI, sería simplemente un trámite determinado por su abolengo.
No ha existido en Nuestra América en los últimos tiempos un presidente que haya tenido que soportar tanto odio, tanta maldad, tantas agresiones de todo tipo, como lo ha tenido que soportar el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro.
En la secuencia enfermiza de pronunciamientos de personajes del Gobierno estadounidense contra Cuba y Venezuela, parecen articularse o cederse espacio unos y otros de forma tal que todos apunten a un mismo objetivo y tengan, además, su protagonismo en el escenario mediático. Y aunque a veces se contradicen, la realidad es que son parte del mismo plan monroista del imperio del Norte
En lo que va de año, un acelerado crecimiento de los crímenes de odio ha marcado la hoja de ruta del antichavismo y los operadores del cambio de régimen.
En cada uno de los puntos álgidos de los últimos meses (la autoproclamación de Guaidó, el sabotaje eléctrico y el golpe fallido), surgen grupos extremistas que asedian a la población chavista. Hasta la fecha, al menos 37 crímenes de este tipo han sido ejecutados bajo la promoción directa del alto mando político estadounidense y de la dirección local del fascismo venezolano.
La Unesco vuelve a reconocer los considerables avances de Cuba en el desarrollo de su sistema educativo para todos, los cuales son mayores con respecto a varios países más desarrollados.
La cuestión venezolana es asumida como un tema de amplio espectro por ser el punto de mayor bifurcación en el hemisferio occidental. El marco de relaciones y contradicciones geopolíticas se detiene en Venezuela por hallarse la seria posibilidad de que los eventos en la nación petrolera evolucionen en un conflicto armado de proporciones difíciles de estimar, si Washington continúa la agenda de destitución de los poderes legítimos en este país.
La estampa inicial del fallido intento de golpe de Estado en Venezuela el pasado 30 de abril, tuvo los rostros de Juan Guaidó y Leopoldo López como relato y preludio de una jornada que les resultaría catastrófica.