El Comandante en Jefe Fidel Castro quiso materializar una idea que poco a poco se ha ido cumpliendo para bien de la economía nacional: unir por la cayería de la parte norte a las provincias de Camagüey y Villa Clara, con Ciego de Ávila en el medio.
Quizás algunos ilusos, descolocados y enemigos acérrimos de Cuba pensaron que la Revolución de la mayor de las Antillas se iría a bolina tras la partida física de su líder histórico, Fidel Castro, pero otra vez se equivocaron, y nuevamente de qué manera.
Canto a la Patria, ofrenda de gratitud y amor de los más jóvenes al Comandante Fidel, recién cumplidos dos años de su partida, devendrá el festival Cuba, mi país, previsto para mañana en el Palacio Central de Pioneros Ernesto Guevara, en esta capital.
A la misma universidad donde se hizo revolucionario volvió Fidel este sábado, y allí estuvo con los jóvenes en quienes siempre creyó. En ellos, dos años después, que de pronto serán décadas, siglos…, continúa naciendo…multiplicándose.
Dos hermosos ramos de flores dedicados a Fidel, por el Primer Secretario del Comité Central del Partido, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, fueron depositados al cumplirse dos años de la partida física del invicto Comandante en Jefe, ante la roca monumento que atesora sus cenizas.
Soy de la generación que creció bajo la magia indescriptible de las luces y el audio que repetía hasta el infinito su voz, la que se sorprendía ante el silencio casi sepulcral de los millones de personas que escuchaban sus discursos de pie, sin titubear, sin abandonar su lugar; a la que padres y vecinos llamaban la atención con mirada severa por hacer un ruido innecesario pues el “Jefe” estaba hablando.
Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, presidió la velada político cultural en homenaje al segundo aniversario de la desaparición física del Comandante en Jefe.
Dos líderes y revolucionarios excepcionales que pusieron luces en el corazón de América e iluminaron también el mundo, como Fidel Castro y Hugo Chávez, vivieron experiencias únicas en defensa de sus ideales y cultivaron una amistad entrañable, de afectos y sincero cariño.
La actividad, titulada Siempre Fidel, resultó una evocación desde diversas manifestaciones artísticas a quien con sencillez y sacrificio confió en los jóvenes y acompañó al pueblo en todas las batallas.
Dos años es tiempo razonable para evaluarnos. Cada uno indistintamente y todos de manera colectiva. Saber cuánto y cómo hemos cumplido con el compromiso firmado por los cubanos para hacer realidad el Concepto de Revolución, legado de Fidel y patrimonio inseparable para nuestro presente y futuro.