Venezuela 2017: tres victorias electorales en cinco meses

Lea más de: , , ,

Por Mariela Pérez Valenzuela

chavismo

Venezuela cierra este 2017, otro año difícil para la Revolución Bolivariana, con la victoria en tres elecciones nacionales consecutivas en los últimos cinco meses, la más reciente de ellas las municipales, en las que ganó 308 de las 335 alcaldías en disputa, un cuadro comicial que pudieran presentar pocos o ningún país en el mundo. Y ahora vienen las presidenciales.

Razones tiene el gobierno revolucionario de Nicolás Maduro para festejar este fin de año con el apoyo mayoritario de su pueblo que en el desempeño del proceso político iniciado por el finado líder Hugo Chávez Frías en 1998 ganó en resistencia y conciencia ante sus enemigos de clase..

A principios de este año sobre la nación suramericana se cernían peligros de gravedad, los que no han desaparecido pues forman parte del plan para derrocar la Revolución, pero a partir del 30 de julio, cuando en las urnas se decidió por más de ocho millones de ciudadanos la instalación de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) comenzó a cambiar la situación interna.

Desde abril hasta julio, Estados Unidos, la derecha interna, y los socios del imperialismo en América Latina –entre ellos Brasil, Argentina, Paraguay y Colombia- intentaron eliminar al gobierno con una hoja de ruta trazada y puesta en práctica, que va desde la guerra económica hasta la mediática.

La violencia de odio se ensañó esos cuatro meses contra personas indefensas que ni siquiera participaban en las movilizaciones del conservadurismo. El saldo fue de 140 muertos y centenares de heridos.

A ello se unió la ofensiva diplomática en el seno de la Organización de Estados Americanos (OEA) y su lacayo Secretario General Luis Almagro, quien una y otra vez vio frustrado sus planes, gracias a los pueblos amigos, entre ellos los caribeños, que impidieron le fuera aplicada la Carta Democrática a Venezuela.

Derrotado una y otra vez en la OEA, el presidente Donald Trump amenazó con una posible intervención armada si se celebraban las elecciones de julio. Los comicios se efectuaron en paz, ganó el chavismo y Trump  siguió con su coloquialismo fracasado, pero imponiendo sanciones, como prohibiciones financieras y limitación de derechos a los diplomáticos venezolanos.

Una vez instalada la ANC con sus 545 diputados electos en las urnas, el pasado 15 de octubre esa institución convocó a las elecciones de los 23 gobernadores de igual número de estados.

Como siempre, la dividida oposición, sin líderes visibles, decidió que cada partido integrante de la llamada Mesa de Unidad Democrática actuara según su conveniencia.  Algunos de ellos llevaron sus candidatos y el resultado fue que la Revolución obtuvo 18 de las 23 gobernaciones y los conservadores cinco, lo que ejemplifica la democracia de esa nación donde, según los ideólogos capitalistas, hay una dictadura comandada por Maduro.

Este último domingo, además de las municipales, hubo que repetir las elecciones para gobernador en Zulia –uno de los tres estados integrantes de la llamada Media Luna separatista-  ya que el electo Pablo Guanipa se negó a juramentarse en el cargo ante la ANC y fue destituido por ese órgano.

Su lugar fue ganado por Omar Prieto, el candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), con un 57,3 % de los votos, otro golpe a la rancia partidocracia que todavía existe en ese país.

El triunfo en estos comicios del Gran Polo Patriótico, cuya fuerza mayoritaria es el PSUV, cerró un ciclo electoral que permitió medir fuerzas con la contrarrevolución, diezmada y en desventaja en las urnas, pero arrogante en sus posiciones.

Aunque todavía se ignora públicamente cuándo serán las presidenciales del 2018, en la que Maduro aspira a la reelección, ya el Gran Polo Patriótico comenzó las labores previas a la campaña para garantizar la victoria perfecta.

Al siguiente año, el pueblo será convocado a un referendo para dar su voto o no a la Constitución Nacional que redacta la ANC, la cual debe terminar sus labores en ese período.

Mientras, el gobierno continúa sus esfuerzos para que representantes de la oposición retornen el próximo día 15 a República Dominicana, donde se espera haya un mínimo entendimiento para dejar atrás la etapa de violencia y de odio implantada desde Washington.

Aunque no están todos los “pesos pesados” en Dominicana, la presencia de quienes están dispuestos a la pacificación nacional significa que la división entre los conservadores es evidente. Les guste o no, el pueblo habló claro este año en las urnas: el futuro es el de una  nación libre y soberana para cumplir con el sueño de Chávez de llevar adelante el Socialismo del siglo XXI.

Radio Metropolitana

 

Hacer un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos. Todos los campos son obligatorios.