Nunca fue más imperial EE.UU. que cuando se convirtió en el Zar del ciberespacio

Lea más de: , , , , , , , ,

Por Juan Fernández López

Tribuna de alerta, concertación y proyecciones concretas devino el “II Taller Internacional sobre las redes sociales y los medios alternativos, nuevos escenarios de la comunicación política en el ámbito digital”, celebrado en La Habana entre los días 11 y 13 de febrero.

Representantes de Alemania, Angola, Argentina, Belarús, Bélgica, Bolivia, Brasil, China, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Francia, Guinea Ecuatorial, Irán, Italia, Japón, México, Nicaragua, Palestina, República Dominicana, Rusia, Suiza y Venezuela, compartieron experiencias para continuar sin descanso una batalla que exige más preparación y articulación, dadas las dimensiones del desafío global y la oportunidad real de que nuestros pueblos asuman tan importantes armas cada vez con mayor efectividad.

La Declaración final del evento recogió un alerta compartido: Internet es hoy “expresión de un mundo desigual e injusto, regido por la privatización y comercialización voraces. La democratización de la gobernanza global de Internet debe ubicarse en el centro de la agenda internacional; está en juego no sólo la seguridad de los Estados, sino también la soberanía, autodeterminación y coexistencia pacífica de las naciones, y el derecho universal y sin discriminación al conocimiento. Desde las redes sociales debe crecer el respaldo a los esfuerzos que apuntan a la imperiosa democratización de la gobernanza global de Internet.”

Momentos antes de la clausura, la ponencia presentada por Rosa Miriam Elizalde, editora jefa de Cubadebate, revelaba que: “Desde que Internet se convirtió en el sistema nervioso central de la economía, la investigación, la información y la política, las fronteras estadounidenses extendieron sus límites a toda la geografía planetaria, aunque los viejos mapas digan otra cosa. Su fuerza parece difusa, porque está encubierta con números IP, nombres de dominios, cables transatlánticos, conexiones satelitales y una retórica de la neutralidad que nos vende el sueño de que estamos en la ruta del desarrollo y el progreso.”

“Sin embargo, -sostuvo la periodista- nunca fue más imperial ese país que cuando se convirtió en el zar del ciberespacio, con total inconciencia de que su modelo de acceso, dependiente de las lógicas del mercado y la depredación ecológica, no solo cava la tumba de nuestros nietos, sino la de los suyos.”

Ante tales realidades, el II Taller se pronunció por “promover la difusión de un pensamiento descolonizador sobre el uso de estas tecnologías y la promoción del uso de Internet, no acotado por la regulación del mercado, sino en beneficio de todos los pueblos y en particular, de los que menos tienen, alejados del mercenarismo y los patrones consumistas de los países occidentales hegemónicos”.

Otros factores claves de esa batalla emergieron reiteradamente en las ponencias y debates, que fueron debidamente recogidos en la Declaración final:  “Estimular el aporte de las más jóvenes generaciones en estas nuevas plataformas como fuerzas activas progresistas”; “la conveniencia de que los mecanismos de integración que existen en América Latina y el Caribe coloquen permanentemente como parte de su agenda, los temas de la comunicación y la información, en tanto constituyen elementos estratégicos de seguridad y soberanía”, así como concertar la capacitación regional en estos temas.

Asimismo, el evento convocó a dar pasos decididos con el propósito de socializar contenidos, información, contactos y experiencias para el trabajo con las plataformas y herramientas de Internet, sobre la base de una definida estrategia política.

Los participantes expresaron el compromiso de seguir combatiendo en el ciberespacio por la libertad de los Cinco Héroes cubanos injustamente encarcelados en EE.UU.; por la causa del pueblo venezolano y la salud de su Comandante Presidente Hugo Chávez Frías, así como reafirmaron el apoyo y solidaridad con la Revolución ciudadana de Ecuador.

Las intervenciones, los encuentros dentro y fuera de la sala de convenciones, las nuevas ideas y concertaciones, auguran mayor claridad y coordinación para continuar rompiendo el monopolio de los grandes medios de comunicación que dominan Internet y las redes sociales.

Muchos llamaron la atención en la necesidad de utilizar las propias armas del enemigo para enfrentarlo; la certeza de que el ciberespacio debe ser sitio para la socialización y no para el aislamiento; para la solidaridad y no para el odio; para la convocatoria al combate revolucionario y no para la desmovilización, el egocentrismo, la frivolidad o la ciberguerra de todo tipo, incluso la subversión ideológica que atenta contra la cultura de los pueblos y su soberanía.

Una palabra mágica se empinó contra la hegemonía y el dominio imperial del ciberespacio: articulación.  Ese es quizás el fruto mayor del encuentro en La Habana y el convencimiento general de que no se puede esperar a mañana.

Hacer un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos. Todos los campos son obligatorios.