Por Ana Margarita Sánchez Soler 

Yara cine

Si bien la avenida Línea es poseedora de gran parte de los teatros capitalinos, su homóloga 23 no queda a la zaga y se adueña de las principales salas de proyección fílmica. La competencia, cerrada aún más en la arteria 23, muestra la primacía de algunos cines.

Muchos creerán que el Chaplin, espacio por excelencia para la premier de los largometrajes nacionales, tiene ventajas en esta lid. Otros pensarían en La Rampa al confiar en su cercanía al Malecón; pero sin dudas un oponente sobresale entre ellos y se lleva el pez al agua o, más exacto, el coral de la popularidad: el cine Yara.

El complejo cultural con una ubicación privilegiada es referente para encuentros o visitas de jóvenes que disfrutan el período vacacional que se iniciará próximamente. Si hoy goza la preferencia de un grupo numeroso de habaneros gracias a las notables dimensiones de la sala, años atrás el recinto fue admirado por poseer la tecnología más avanzada en la década del 40, referida a la acústica, la iluminación y el aire acondicionado.

La edificación, pionera del Movimiento Moderno en la Isla, fue obra de los arquitectos Emilio del Junco III, Miguel Gastón y Martín Domínguez. Inaugurada en 1947, estuvo en manos de Warner Bros. Circuit Management Corp. con el nombre de Warner y, en 1960, tras el triunfo revolucionario, adoptó el conocido Yara.

El cine tiene 1490 butacas y cuenta con tres espacios adicionales dirigidos a la proyección de video. Además brinda otros servicios como centro expositivo de artes visuales a partir de la galería Juan David, donde pintores, fotógrafos o escultores exhiben sus piezas.

El Yara acogió a importantes figuras del escenario extranjero en la concepción de teatro y valdría mencionar a Libertad Lamarque y Pedro Vargas. Actualmente es sede del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano y los domingos presenta un programa con múltiples actividades dedicado a los niños.

Las vacaciones brindan la oportunidad de recorrer nuevos sitios. No obstante, hay algunos que nunca pasan de moda. El cine Yara lo confirma.

Radio Metropolitana