Cuba: el misterio detrás del ataque sónico

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Por Redacción Razones de Cuba

banmderaEn 2016 más de 20 diplomáticos estadounidenses en Cuba sufrieron diversos y misteriosos trastornos  de salud. Algunos tuvieron que ser repatriados y algunas fuentes indican que fueron víctimas de ataques acústicos. ¿Es posible provocar esos daños con un arma de sonido?

A los diplomáticos estadounidenses no les gusta el son cubano. O así parece ser luego de que más de 20 empleados en la embajada de Estados Unidos en Cuba fueron víctimas de “ataques acústicos” a lo largo de 2016, según indicaron algunos funcionarios de EEUU.

La información es fragmentada y los detalles llegan como en una novela de espías. Algunos de los afectados dijeron tener problemas para hablar, otros para escuchar, y otros tanto dijeron sufrir los dos síntomas.

El American Foreign Service Association, el poderoso sindicato de la diplomacia estadounidense, explicó en un comunicado que “los diagnósticos incluyen ligeras lesiones cerebrales de origen traumático y pérdida permanente de audición, pérdida de equilibrio, fuertes migrañas, problemas cognitivos y edemas cerebrales”.

Las víctimas, de lo que el secretario de Estado Rex Tillerson llamó un “ataque a la salud”, recibieron tratamiento médico en Estados Unidos, además de haber sido tratados por doctores estadounidenses en la isla.

“Nos tomamos muy en serio esta situación”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

¿Pero es posible que haya armas sónicas que permitan causar este tipo de daño?

“Es imposible imaginar un arma sónica que cause todos estos síntomas o siquiera una parte”, dijo a RFI el experto en trastornos auditivos y neurociencia de la Universidad de Nueva York, Mario Svirsky. “Es posible hacer daño por medio de sonidos, pero cuando el sonido es audible. No es tan claro que se pueda causar pérdida auditiva con infra o ultrasonidos”.

El oído humano logra percibir frecuencias desde 20 a 20.000 hertz. Toda frecuencia por debajo de 20 es infrasonido, y las superiores a 20.000 se llaman ultrasonidos. Ambas son inaudibles para las personas.

“No es claro que sea posible diseñar un armar de este tipo”, dijo Svirsky a RFI. “En el caso de los ultrasonidos porque se atenúan mucho con la distancia, incluso mucho más rápido que el sonido audible. El infrasonido se propaga mucho más lejos pero no es fácil de enfocar para afectar un pequeño ángulo desde una cierta distancia”.

Canadá también informó que uno de sus diplomáticos en Cuba sufrió pérdida de audición y dijo que trabajaba “activamente” para averiguar lo sucedido.

Según la cadena de televisión canadiense CBC, al menos cinco diplomáticos canadienses y sus familias han sido víctimas de estos ataques acústicos.

El ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba afirmó, por su parte, que estaba cooperando con la investigación de Estados Unidos en estos “presuntos incidentes”.

“Todo esto pasó a lo largo de nueve meses y después de que la embajada de Estados Unidos alentara a sus empleados a reportar cualquier cosa sospechosa. El problema es que si tomas un grupo al azar de 100 personas y le pedís que reporten cualquier cosa sospechosa que le pase en su salud a lo largo de nueve meses vas a escuchar una constelación de síntomas distintos”, dijo Svirsky a RFI.

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