Por Consejo Nacional de la FEU
El viernes último presenciamos, con indignación, el momento en que el presidente de los Estados Unidos de América realizaba desde Miami, y rodeado de la más recalcitrante fauna anexionista, una declaración furibunda, infundada, ahistórica, con una visión totalmente descontextualizada respecto a nuestra patria, que devino en un repulsivo circo mediático.
A su retórica obsoleta Donald Trump agregó la firma de la directiva denominada «Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el fortalecimiento de la PolÃtica de los Estados Unidos hacia Cuba», documento que marca un punto de giro en el proceso hacia la normalización de las relaciones entre ambas naciones, del que se habÃan dado los primeros pasos bajo la administración del expresidente Barack Obama.
Esta provocación, mal elaborada por asesores de pensamiento ultrarcaico, más que infundir temor, ha servido para desmontar las verdaderas e inmutables intenciones imperiales del Gobierno de Estados Unidos, para aquellos que hubieran podido confundirse con la polÃtica de confrontación suave que se venÃa desarrollando. También demuestra el odio de un sector anticubano, derechista y extremista residente en Miami que, disfrazado de patriotismo, en realidad se enriquece y subsiste al amparo de la agresión contra nuestro pueblo.
Entre las medidas adoptadas se proclama el recrudecimiento del bloqueo contra Cuba —polÃtica genocida que daña al pueblo cubano cotidianamente—, asà como la eliminación de los intercambios educacionales «pueblo a pueblo» a tÃtulo individual, con lo cual se violan los derechos de los cientos de estudiantes y profesionales norteamericanos que hasta ahora se superan en nuestras casas de altos estudios y conviven entre nosotros.
El señor Trump habla de Derechos Humanos, pero ignora los referentes a la salud, la seguridad social, la igualdad, los de los niños y los jóvenes, asà como la conquista revolucionaria que nos permite disfrutar de una educación gratuita y de calidad, que en su paÃs costarÃa cientos de miles de dólares a un joven que aspire a estudiar una carrera universitaria.
La Federación Estudiantil Universitaria (FEU), como organización genuina de nuestra sociedad civil y en representación del estudiantado de ese nivel en Cuba, apoya la altruista y reiterada disposición de nuestro Gobierno, a pesar de las provocaciones, de continuar el diálogo respetuoso y la cooperación con la administración estadounidense, pero sin someternos a ningún tipo de concesión o condicionamiento que contradiga nuestra independencia, soberanÃa y esencia antimperialista.
Señor Presidente de Estados Unidos de América, los jóvenes cubanos tenemos bien identificados a nuestros héroes, que no son los de BahÃa de Cochinos, sino los combatientes revolucionarios de Playa Girón, con Fidel al frente, continuadores de Mella, Villena y EcheverrÃa.
Cualquier estrategia anexionista fallará. Asumiremos el desafÃo de la confrontación a la que se nos somete, sea «suave o dura», y la FEU de Cuba mantendrá su posición de bastión y garante de esta gran obra que nos ha legado una Patria libre, independiente y soberana, y que nos ha dotado de derechos, responsabilidad y protagonismo.
El proceso revolucionario cubano no se detendrá, las transformaciones se harán como desde el 1ro. de enero de 1959: de forma soberana, «por los humildes y para los humildes». En este año tan cargado de gloria y significación, junto a Fidel, el Che y con la guÃa de Raúl y nuestro único Partido, decimos hoy: ¡Venceremos!
Consejo Nacional de la FEU