El crucerismo, como modalidad turÃstica, evidencia un sostenido crecimiento en Cuba, donde solo por el puerto habanero, durante el 2017, arribaron unos 328 000 pasajeros, y para finales del 2018 se espera que la cifra llegue a los 500 000.
Esa tendencia reafirma la confianza y el reconocimiento hacia el producto turÃstico cubano y la seguridad de la Isla, que –hasta el 18 de mayo último y pese al impacto del huracán Irma, el reforzamiento del bloqueo por parte del Gobierno de Estados Unidos, y las campañas mediáticas dirigidas a obstaculizar los viajes de los estadounidenses– contabilizó dos millones de visitantes internacionales.
A lo largo del paÃs, otros puertos exhiben condiciones favorables para el desarrollo del turismo de cruceros, como Cienfuegos, ciudad Patrimonio Cultural de la Humanidad, blanco de atracción de miles de visitantes, quienes la recorren y además se desplazan hacia El Nicho, el JardÃn Botánico y áreas de senderismo montañés.
La actividad, iniciada allà con un perfil limitado algo más de dos décadas atrás, ha adquirido notables dimensiones y ya la rada sureña, y de manera especÃfica la terminal portuaria No. 1 Olimpia Medina, acostumbra a recibir la llegada semanal de naves de gran porte con 1 300 pasajeros a bordo.
El crucerismo le otorga vida, tanto a la terminal como al Centro Histórico de Cienfuegos. El pasado año, el más favorable de la historia, se registró la llegada de 180 barcos; un total de 30 809 visitantes de la modalidad; de ellos 1 745 pasajeros desembarcando (este concepto alude a quienes abandonan la terminal para salir hacia el aeropuerto en ómnibus); y 1 763 pasajeros embarcados (viceversa, los que llegan de los aeropuertos y suben al crucero aquÃ). Hasta mayo del 2018, se habÃan verificado unas 70 visitas de cruceros.
Como parte del desarrollo de esa modalidad en Cuba, y según informó Prensa Latina, el puerto de cruceros de La Habana será sometido a trabajos de ampliación a mediano plazo.
El programa inversionista contempla aumentar las dos terminales actuales a seis para el 2024. Los términos de la concesión incluyen la creación de una empresa mixta cubano-turca para la administración conjunta de esa instalación portuaria, la más importante de la Isla, y su comercialización por un término de 15 años.
