Ceguera total o mala intensión

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Esta interrogante es para ser respondida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, la que al parecer no ve lo que realmente tiene que mirar para condenar a los verdaderos responsables de tantas injusticias en el continente latinoamericano.

Siguiendo las orientaciones de los organismos norteamericanos que trazan la línea de acción contra Cuba, la CIDH condenó “la ola de detenciones arbitrarias” de “defensores” de derechos humanos que tuvo lugar esta semana en Cuba. ¿A qué le llaman ola de detenciones? Es posible que se hayan equivocado de país y con su ceguera apuntaran para el lugar que no es.   Quizás la CIDH pensó que estaba acusando a Panamá por su verdadera ola de represión, causante de la muerte de un menor de solo 12 años por las balas de la policía, o la ola de represión contra los comerciantes peruanos; países donde los detenidos y aporreados son cientos; pero de eso no hay acusaciones de la CIDH, ni de la SIP, ni de la Unión Europea. Los detenidos que no sean de Cuba se pueden podrir en mazmorras de otros países, esos para la CIDH no cuentan.

La supuesta “ola de detenidos” en Cuba es fabricada por los Servicios de Inteligencia Norteamericanos, en la conformación de una matriz de opinión ante la proximidad de la discusión en la ONU de la denuncia cubana contra el cruel e inhumano Bloqueo económico y financiero impuesto por los Estados Unidos, que ya cumple 53 años, y ante la celebración el 10 de diciembre día de los Derechos del Hombre. Para justificar su Bloqueo tienen que demostrar que en Cuba se violan los derechos humanos, de ahí la campaña mediática.

Según la divulgación de un video en el sitio “Hablemos Press”, se puede constatar que en la conducción de la bloguera oficialista de Washington Yoani Sánchez Cordero, NO existió violencia y si mucha provocación de ella para ser conducida, y NO detenida como se afirma.

Esa  vieja orientación que reciben desde Miami de provocar a la policía en las calles para que los conduzcan a las Estaciones y levantarles las actuaciones pertinentes, fue denunciada públicamente por varios mexicanos durante la visita del Papa a Cuba, incluso indicaciones impartidas por líderes de contrarrevolucionarias en conversaciones telefónicas,  fueron dadas a conocer por la TV cubana, donde se escuchó claramente como le decían que hacer para llamar la atención de la prensa internacional.

La calificada de “ola represiva” no fue más que el traslado temporal hacia las Estaciones policiales por las alteraciones del orden público causadas por un grupúsculo de los que reciben salarios mensuales de los norteamericanos, todos con el mismo propósito propagandístico, sino cómo se justifica que Guillermo “El Coco” Fariñas estuviese en la Habana alterando el orden a 300 kilómetros de su vivienda.

La CIDH es supuestamente es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que le faltó energías para condenar el golpe de Estado, con secuestro incluido, del presidente constitucional de Honduras Manuel Celaya; el intento de golpe de Estado al presidente ecuatoriano Rafael Correa, o la constante y brutal represión policiaca contra los estudiantes chilenos. Estas violaciones no cuentan en la lista de la CIDH y demuestran su ceguera total en contubernio con el Imperio yanqui.

Si no saquen Uds. sus propias conclusiones respecto al papel “imparcial y objetivo” de la CIDH. Al final su sede radica en Washington y es bien conocido que quien paga manda.

(Tomado de Heraldo Cubano)

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1 Comentario

Elguamense dijo:

Lo que sucede ahora con la actitud ciega de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA es que con frecuencia salen a la luz las raíces de aquel Ministerio de Colonias que un día denuncio nuestro histórico Canciller de la dignidad Raúl Roa.
Pero una mejor respuesta la tiene la reflexión del líder histórico de la Revolución Cubana el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz del 8 de mayo del año 2009 cuando sentenció aquella realidad que hoy esta latente como hace tres años.

“OTRA VEZ LA PODRIDA OEA”

… ¿Es que en esa podrida institución existe una CIDH? Sí, existe, me respondo. ¿Y cuál es su misión? Juzgar la situación de los derechos humanos en los países miembros de la OEA. ¿Estados Unidos es miembro de esa institución? Sí, uno de sus más honorables miembros. ¿Ha condenado alguna vez al Gobierno de Estados Unidos? No, jamás. ¿Ni siquiera los crímenes de genocidio cometidos por Bush, que han costado la vida a millones de personas? No, ¡nunca!, cómo va a cometer esa injusticia. ¿Ni siquiera las torturas de la Base de Guantánamo? Que nosotros sepamos, ni una palabra.

Conseguimos por Internet copia del acuerdo contra Cuba. Basura pura. Se dedica a la chismografía contrarrevolucionaria. Es largo, al estilo de los del Departamento de Estado, paradigma político y jefe de la OEA. ¡Con cuánta razón Roa la llamó Ministerio de Colonias yanki!

Cabe preguntarle a esa desvergonzada institución que si nosotros fuimos expulsados de la OEA por proclamar nuestras convicciones y no somos miembros de esa institución, ¿qué derecho tiene a juzgarnos? ¿Haría lo mismo la OEA con la República Popular China, Vietnam y otros países que proclamaron como Cuba su adhesión a los principios marxistas-leninistas?
La OEA debiera saber que hace rato no formamos parte de esa iglesia, ni compartimos su catecismo. Partimos de posiciones diferentes. Si hablamos de libertad de expresión, debemos recordarle que en nuestro país no se reconoce la propiedad privada sobre los medios de comunicación. Fueron siempre los propietarios de estos los que determinaron qué se escribía y quiénes escribían, qué se transmitía o no, qué se exhibía o no. Los analfabetos y semianalfabetos no pueden hacerlo, y durante cientos de años, en tanto reinó el colonialismo y se desarrolló el sistema capitalista desde que fue inventada la imprenta, las cuatro quintas partes de la población no sabían leer ni escribir, ni existía la educación gratuita y pública.

Los modernos medios de comunicación lo han transformado todo. Hoy solo a través de gigantescas inversiones se puede disponer de los centros que divulgan las noticias por todo el planeta y solo quienes los manejan deciden qué se divulga y cómo se divulga, qué se publica y cómo se publica.

Son evidentes los esfuerzos que realiza el Pentágono para monopolizar la información y las redes de Internet. A nuestro propio país se le bloquea el acceso a esas fuentes. Sería mejor que la CIDH diera cuenta al mundo de los recursos que gasta su burocracia en tonterías, en vez de analizar estas realidades e informar a los países de América Latina de los gravísimos peligros que amenazan la libertad de expresión de todos los pueblos del planeta.

Para cuestionar el papel de Cuba en ese terreno, tendría que empezar a reconocer, sin ambages, que esta ha sido la nación que más ha hecho por la educación, la ciencia y la cultura, entre todos los pueblos del planeta, y su ejemplo es seguido hoy por otros gobiernos revolucionarios y progresistas. Si tienen duda alguna, pueden preguntárselo a Naciones Unidas.

En este hemisferio los pobres jamás tuvieron libertad de expresión, porque nunca recibieron la educación de calidad y los conocimientos eran reservados únicamente para las élites privilegiadas y burguesas. No culpen ahora a Venezuela, que tanto ha hecho por la educación después de la Revolución Bolivariana, ni a la República de Haití, abatida por la pobreza, las enfermedades y catástrofes naturales, cual si esas fuesen las condiciones ideales para la libertad de expresión que proclama la OEA. Hagan lo que hace Cuba: ayuden primero a formar masivamente personal de salud de calidad, envíen médicos revolucionarios a los más apartados rincones del país, que contribuyan en primer lugar a preservar la vida, transmítanles programas y experiencias de educación; exijan que las instituciones financieras del mundo desarrollado y rico envíen recursos para construir escuelas, formar maestros, producir medicamentos, desarrollar su agricultura y su industria, y después hablen de los derechos del hombre.”

Sobran las palabras

17 noviembre 2012 | 10:23 pm