19 vidas de abril (16): Ajetreo en el Hospital “Calixto García”

Lea más de: , , ,

Tomado del libro “66 horas”,
de Rodolfo Romero.

Gine: Samuel le dijo a Marcelino que avanzara con un grupo hacia el caserío de Girón. Después me ordenó que yo siguiera con el resto de la compañía. Rápidamente ubicamos la posición del enemigo, pero nos dijeron que no podíamos participar en la captura de los mercenarios. Habíamos perdido a muchos hermanos y amigos… por eso se nos dio la orden de quedarnos en la zona, aunque listos para cualquier emergencia. Allí estuvimos hasta el 23 de abril. Solamente algunos se fueron por su cuenta y pudieron participar en las detenciones.

Apenas han pasado unas horas de la victoria definitiva. La derrota de los mercenarios se difunde por todo el país. En el Hospital “Calixto García”, ubicado en el centro del Vedado capitalino, los médicos en medio de su ajetreo característico celebran la victoria. Entonces, una llamada por teléfono los pone otra vez en atención.

-Viene para acá uno de los muchachos de Girón, lo trasladan desde el hospital de Matanzas, tiene heridas de mortero, dicen que está grave… creo que es del Batallón de la Policía.

Alguien da la voz y los médicos se preparan. Su misión en las próximas horas es salvar la vida del joven soldado. Una vez que llega al hospital los médicos no quieren dar falsas esperanzas: la herida es grave pero ellos harán hasta lo imposible. Durante la larga agonía siempre hay compañeros en la sala de espera. Entre ellos conversan sobre el muchacho herido. Es así que los médicos conocen la historia del joven que se debate entre la vida y la muerte.

Luis López Mustelier nace el 28 de mayo de 1935 en Quemado de Cuneira, en El Salvador, provincia de Guantánamo. Comienza sus estudios en una escuela pública del barrio La Margarita. Termina el tercer grado y cursa hasta el séptimo en una escuela pública de Sabana Abajo. En ese momento abandona los estudios y se incorpora al trabajo.

En la adolescencia aprende a tocar guitarra y tumbadora y hasta integra el conjunto de aficionados “La Margarita”.

En marzo de 1957 se suma a un grupo del Movimiento “26 de julio” dirigido por Sinecio Fajardo. Recoge armas, elabora informes sobre las actividades enemigas y participa en la quema de caña de algunos centrales. Se alza el 4 de abril de 1958 en un lugar conocido por El Lechero, del Realengo 18. Es destinado al campamento “Los Tomates” bajo las órdenes de Fausto Trujillo, perteneciente a la Columna No. 6 “Juan M. Ameijeiras”.

Al triunfo de la Revolución se desmoviliza del Ejército Rebelde y pasa ocho meses junto a su familia en Guantánamo. Transcurrido ese tiempo, viene para La Habana y reside en una casa ubicada en la Calzada de San Miguel del Padrón. Un tiempo después, recomendado por el capitán Carbó, se incorpora a la Comandancia. En 1960 integra el Batallón de la Policía y su itinerario es similar al de muchos de sus compañeros: Escambray, Loma del Esperón, Motorizada, Playa Girón.

Durante el combate es herido de gravedad. Cerca de una semana dura su agonía. Los médicos del hospital “Calixto García” hacen todo lo que está a su alcance. El 26 de abril de 1961cierra los ojos para siempre Luis López Mustelier, cuando solo había cumplido los 25 años de edad.

Félix: El jueves 20 ocupamos una amplia zona alrededor de Girón. Me dio curiosidad por ir hacia el Círculo Social donde habían agrupado todo el armamento. Llegué y pude conocer e intercambiar con algunos de los primeros mercenarios capturados, entre ellos los hijos de Tony Varona y de Miró Cardona. Cuando salgo de regreso, veo llegar al Comandante Guevara, que pregunta: ¿Dónde están los “hijitos de papás”? Entonces le digo: Por aquí, Comandante.

Lo llevo hasta la cabaña donde estaban y el Che les pregunta:

-¿A qué se dedican ustedes?- Dijeron que estaban estudiando Medicina, Derecho y un tercero mencionó una ingeniería.

-¿Qué edad tenés vos?- preguntó al más cercano. Respondieron 26, 28 y 29. ¿Y ustedes con esa edad no han terminado una carrera? Ustedes no eran ni siquiera buenos estudiantes. Yo con 23 ya era médico y había viajado América Latina completa.

Abochornados bajaron la cabeza; no sabían qué contestar. Después del regaño, el Che se marchó.

Continuará…

Hacer un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos. Todos los campos son obligatorios.