19 vidas de abril (1): La luna de miel pospuesta

Lea más de: , , ,

Tomado del libro “66 horas”,
de Rodolfo Romero.

Félix: El 15 de abril nos dieron pase a un grupo de compañeros que vinimos para La Habana y aquí nos sorprendió el ataque aéreo.

Gine: La noticia del bombardeo puso enseguida a todo el país en alarma de combate.

Ese mismo día, un joven matancero de apenas 20 años se prepara para contraer matrimonio. La boda ha sido una de las más esperadas. Estaba prevista para su regreso del Escambray, pero entonces Sofiel Riverón López había sido seleccionado para cursar la escuela de la Loma del Esperón. Por ese motivo el casamiento se había pospuesto.

Hoy, 15 de abril, finalmente se casa el hijo de los campesinos Pedro y Calimelia. Había nacido el 29 de octubre de 1940 en Los Arabos y su primera formación tuvo lugar en un centro religioso.

En 1953 se traslada para La Habana por problemas económicos y tiene que empezar a trabajar con solo 13 años. Primero es ayudante de lavandero y después ayudante de camión en la tintorería “Basante”, en la calle 78 No.1921 entre 19 y 21, en Buenavista. Por ese tiempo el beisbol, el baile, la lectura y el cine, son sus más fieles pasiones. Por sus inquietudes revolucionarias se vincula al sindicato de los tintoreros y después, en 1958, integra el Movimiento “26 de julio”.

En los primeros meses de 1959, Sofiel se incorpora a la Policía Nacional Revolucionaria. El número 1186 lo identifica desde ese momento como miembro de la Sexta Unidad, en la que trabaja hasta su traslado para la sección de tránsito provincial, ubicada en Castillejo y Soledad.

En su tiempo libre, el joven policía visita con frecuencia una casa ubicada en la Víbora. Allí vive una muchacha que poco a poco se vuelve imprescindible en la vida de Sofiel. Son tiempos difíciles desde el punto de vista económico, pero puede ahorrar algún dinero para su boda.

El matrimonio se planifica para su regreso del Escambray. Allí está durante dos meses. Después lo envían para el Esperón. Por fin llega el 15 de abril y Sofiel se casa con la que, en menos de nueve meses, será la madre de su hija.

La noticia del ataque aéreo pone en pie de lucha a todo el archipiélago. Sofiel debe regresar e incorporarse al Batallón de la Policía que en unas horas partirá para Girón. Se despide de la novia con un beso que los labios femeninos tratarán de no olvidar jamás.

La luna de miel queda pospuesta. Cuatro días después, mientras policías y milicianos protagonizan una de las últimas acciones combativas en las inmediaciones de Girón, el estallido de un mortero troncharía los veinte años de Sofiel, el amor por su joven esposa y el sueño de conocer a la hija que estaba por nacer.

Félix: Aquella noche del 15 participamos en los funerales de los caídos. Recuerdo que fuimos a la Universidad e hicimos guardia de honor. Por la mañana asistimos al sepelio de las víctimas en 23 y 12. A mediados del acto, tuvimos que retirarnos pues se nos vencía el pase y debíamos reincorporarnos al Batallón. El discurso de Fidel lo escuchamos por el camino.

Fidel: “Lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es que estemos aquí, lo que no pueden perdonarnos los imperialistas es la dignidad, la entereza, el valor, la firmeza ideológica, el espíritu de sacrificio y el espíritu revolucionario del pueblo de Cuba… y que hayamos hecho una revolución socialista en las propias narices de los Estados Unidos… y que esa revolución socialista la defendemos con esos fusiles, y que esa revolución socialista la defendemos con el valor con que ayer nuestros artilleros antiaéreos acribillaron a balazos a los aviones agresores. Y esa revolución no la defendemos con mercenarios, la defendemos con los hombres y las mujeres del pueblo”.

Continuará…

Hacer un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos. Todos los campos son obligatorios.