Si les soy sincero, a mi este show mediático de un supuesto performance no era más que una patraña para venderle al mundo la imagen de una “artista reprimida” en un país donde “no se respetan los derechos humanos”.
Ni artístico ni espontáneo, y el que quiera ver que vea cómo se pretendió convertir “El susurro de Tatlin” de la Plaza de la Revolución en un grito de los cuatro gatos de la contrarrevolución, para entorpecer la incuestionable victoria de Cuba cuando Estados Unidos ha reconocido el fracaso de su política de aislamiento, hostilidad y agresión.
El serbio Srdja Popovic, líder de OTPOR, declara en el documental Cómo iniciar una revolución : “cuando Bob Helvey nos enseñó la política de la acción no violenta de Gene Sharp me quedé maravillado… aprendimos cómo se destruyen los pilares de apoyo que sostienen a un gobierno”.
En la presentación de su libro ‘El lado frío de la almohada’ (2004), la escritora española Belén Gopegui comentó que “si tuviera que elegir un objetivo para conseguir con esta novela sería que las personas interesadas por lo que ocurre en Cuba dejaran de conformarse con lo que dicen los medios de comunicación de masas y buscaran sus propias fuentes de documentación”, mientras ella confiaba que aún pueden existir personas que logren acercarse a la verdad de su pueblo en medio del bombardeo mediático, que aún no cesa.
Como tantas otras veces Cambios en Cuba dará cobertura a las actividades subversivas contra la Isla, las cuales, a pesar del reciente restablecimiento de relaciones con Estados Unidos, parecen continuar.
Todos estamos trabajando voluntariamente, desinteresadamente”, comentó Bruguera. “a lo mejor tenemos más suerte y la gente quiere quedarse más tiempo, a lo mejor podemos crear algo como Occupy Wall Street en La Habana”