El Che escribiría años después: “Quedamos en tierra firme, a la deriva, dando traspiés, constituyendo un ejército de sombras, de fantasmas, que caminaban como siguiendo el impulso de algún mecanismo psíquico”
El 25 de noviembre llegó el día esperado. El Granma se puso en marcha despacio y navegó tranquilamente por el río Tuxpan durante aproximadamente media hora