En marzo de 2016, el entonces presidente norteamericano Barack Obama, haciendo uso de sus poderes presidenciales puso en vigor varias medidas que permitieron que los ciudadanos norteamericanos pudieran viajar a Cuba con menos restricciones, aunque no estaban autorizados a venir como turistas.
El presidente de la organización estadounidense promotora de viajes Insight Cuba, Tom Popper, reiteró en La Habana que viajar a la Isla es legal y seguro, una realidad sobre la cual no tienen total claridad muchos norteamericanos.
Quizás embrujados por la gente y la seguridad de una isla con muchas bondades turísticas, principales directivos de cruceros del mundo coincidieron en esta capital en su gusto por la isla, sobre todo los estadounidenses.
Una mayoría bipartidista del Senado está de acuerdo con que el Gobierno federal no debe decirles a los estadounidenses dónde pueden viajar o no, especialmente a un pequeño país a solo 90 millas de la Florida.
El Gobierno de Estados Unidos dio este viernes (30/1/2014) la bienvenida al primer proyecto de ley recibido en el Congreso de ese país para aliviar parte del embargo (en este blog siempre es bloqueo) a Cuba y que propone levantar las restricciones a los viajes de los ciudadanos estadounidenses a la isla, tras el reciente acercamiento bilateral.
La intención del congresista republicano, David Rivera, de sancionar a los cubanos que viajen a la isla antes de haber residido cinco años en Estados Unidos dividió una vez más a la colonia cubana en Miami.