A Fidel lo recordaré siempre así: grande, invencible, digno, revolucionario cabal, el más humano, justo e íntegro de los hombres. Por esa y muchas otras razones Fidel siempre fue y será simplemente Fidel.
Durante varias décadas, después de 1959, el periodismo de Fidel Castro irradia con su sello propio. Los textos escritos por él, son únicos, llevan su estilo inconfundible: el empleo de la síntesis, títulos certeros, mensajes directos, el recurso de la reiteración para insistir en un propósito, y sobre todo, un dominio total del tema al que se refiere.
Los días 16 y 17 de febrero de 1957 fueron buenos para el futuro de la Revolución que estaba desarrollándose.
A partir de que Fidel Castro fuera designado Primer Ministro del Gobierno Revolucionario las transformaciones en el país cobraron un ritmo inusitado…
El 3 de febrero de 2013, fue la última vez en que el líder de la Revolución cubana ejerció su derecho al voto. Periodistas y fotógrafos lo esperábamos en el Colegio Electoral No.1, de la Zona 13, Circunscripción 13, del capitalino municipio de Plaza de la Revolución.
¿Cómo homenajear a un ser que como última voluntad pidió no levantar monumentos, estatuas o bustos con su imagen, ni que llevaran su nombre calles, parques, escuelas, hospitales y demás centros e instituciones? ¿Qué tumba hacer para el reposo de sus restos, que dejara intacto su honor y pensamiento?
El ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, presentará este lunes en la 27 Feria Internacional del Libro una obra sobre el abarcador legado del líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro.
Fidel habla ante el Parlamento de Caracas, Venezuela. Recuerda vivencias de la etapa inicial de la lucha en la Sierra Maestra y como el grupo de expedicionarios del yate Granma fue convirtiéndose en una tropa de pueblo.
Pedagogo natural y martiano por convicción, es Fidel el gestor de un proyecto educacional que trasciende la Cuba revolucionaria para asentarse en latitudes impensadas por cualquier cubano cuando convocó a desterrar, definitivamente, la ignorancia, la incultura y el analfabetismo.
Hace 55 años Estados Unidos pagó a Cuba una indemnización de guerra por daños materiales -por primera vez en su historia-, y el hecho puso de relieve la genialidad del líder de la Revolución, Fidel Castro.