Publicado: 26 abr 2013 | 4:45 GMT Fuente : Tomado de RT Las acusaciones sobre el uso de armas químicas en Siria tienen por objeto generar un ambiente que justifique la intervención en Siria, creando un escenario prebélico similar al de la invasión en Irak, opina el analista Miguel Guaglianone. Estas acusaciones, conjetura el analista, contribuyen [...]
17 abril 2013 “Nuestros derechos terminan donde comienzan los derechos de los demás”. Todos tenemos derecho a manifestar pacíficamente. “¡PACÍFICAMENTE!” escribió la hija del Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana a través de su cuenta en la red social twitter Este miércoles, María Gabriela Chávez, hija del Comandante Supremo de la Revolución Bolivariana Hugo Chávez, [...]
El también coordinador de movilización del PSUV precisó que este viernes la militancia revolucionará llenará siete avenidas de Caracas, a propósito de la juramentación de Nicolás Maduro como Presidente “Estamos en una situación coyuntural muy delicada, porque detrás de estos factores nacionales está el poderío internacional que representa el imperialismo norteamericano”, así lo manifestó este [...]
17 abril 2013 | También informó que la embajada de los Estados Unidos en Caracas emitió un comunicado a sus ciudadanos alertando sobre protestas de la oposición para toda la semana El conductor del programa La Hojilla, Mario Silva, dio a conocer este martes que la investigadora venezolana-estadounidense, Eva Golinger, fue acosada y agredida junto [...]
La historia de la guerra de la CIA contra cuba contada por sus protagonistas donde se devela la politica de terrorismo de estado del Gobierno de los EE.UU. contra la Revolucion cubana.
Parecería un chiste si no fuera el prófugo de la justicia cubana por acciones terroristas, Carlos Alberto Montaner, quien publicara el pasado 23 de agosto de 2012, un artículo justificativo, y cuasi envuelto en llanto, en el sitio Diario de Cuba, bajo el sugestivo título “Anatomía de un intento de asesinato de mi reputación”.
El Abela fue vendido en tres mil doscientos dólares y el subastador anunció el siguiente nombre: Portocarrero. Después de otra dilatada porfía, una señora lo obtuvo por cuatro mil ochocientos. Y siguieron las propuestas: Amelia, Servando, Carmelo González. Y continuaron los dólares, por cientos y miles, resonando en el ámbito del salón. Al Maestro lo llamaron enseguida…
[...] Sí, y a los pocos días jodí a un ciclista. Lo paré cuando iba llegando a Santa Tecla, bajo La Ceiba, y también le volé la cabeza con un tiro de cuarenta y cinco. Y cuando me enteré de que tenía catorce años y vivía con su mamá y que era el tercero de cinco hermanos sin tata, me di cuenta que le había hecho un favor. Y a lo mejor también se lo hice al italiano. [...] Sí, al que maté con la bomba del hotel Copacabana… [...]
Comenzó un zigzagueo por las calles de Nueva York, tratando de burlar el seguimiento. No podía llegar a casa de tía Eva con ellos detrás, tampoco quería volver a la misión, todo era cuestión de evadirlos, de doblar bien la esquina inesperada como en cualquier película (…) Recordó que también debió tener una pistola cerca, su pistola, la muchacha que nunca compartía sus recorridos por aquella ciudad porque la prefería en la gaveta, engrasada, como objeto museable y no como objeto de muerte. Entonces sintió que le golpeaban en el carro…
Siempre he pensado que pudiera haber sido distinta de lo que soy, tal vez más alegre, menos responsable. Y no es que no me guste ser responsable. Mi madre me enseñó, durante los pocos años que compartimos, a serlo. Yo era demasiado joven cuando ocurrió aquello, ¿cómo después de semejante monstruosidad sentirme despreocupada o hasta feliz, como el resto de mis compañeras de estudio? Una adolescente que pierde a su madre a los doce años, destrozada por una bomba, en un país desconocido…