Hoy se cumplen 83 años de que dejaran de respirar, vencidos por la tuberculosis, los pulmones de Rubén Martínez, el brillante poeta de La pupila insomne y puro líder comunista que no deja de conmovernos con su vida llena de luchas en las que incendió una poesía que aún sigue estremeciendo.
La huelga general de agosto de 1933 en Cuba aunque no constituyó una victoria definitiva del proletariado cubano, dejó claro la fuerza de la clase obrera para provocar una apertura democrática en la Nación. El dirigente Rubén Martínez Villena estuvo al frente de la huelga, quien, aun estando gravemente enfermo, dedicó sus últimos alientos a la organización y conducción de este movimiento hasta la caída del tirano.