El pasado 20 de julio fue izada nuevamente la bandera cubana en la capital norteamericana, primer paso hacia la normalización de las relaciones entre Cuba y EE.UU., Sin duda un hecho histórico que marca una nueva etapa en los vínculos entre ambos países. También implica el mayor descalabro que haya recibido la extrema derecha cubano americana y el llamado “exilio histórico” desde 1959 a la fecha, siempre opuestos al mejoramiento de las relaciones entre ambas naciones.
El Comité de Asignaciones del Senado estadounidense aprobó una enmienda por 18 votos a favor y 12 en contra que prevé el levantamiento de la prohibición de viajar a Cuba a los norteamericanos.
Con celo y orgullo, los tuneros preservaron durante varios años la bandera que un bisnieto del Mayor General Vicente García donara a la ciudad, y que ahora ondea en uno de los salones de nuestra Embajada en Washington.
Se trata del primer convenio importante a partir del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.
Principales momentos en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre #Cuba y EE.UU.
“¿No es hora de un cambio?”. Con esa pregunta concluye un anuncio de televisión que les recuerda a los estadounidenses en 30 segundos su prohibición para viajar a Cuba y los cerca de seis mil millones de dólares en negocios que se pierden las empresas norteamericanas por el bloqueo.
Este lunes 20 de julio cuando los medios cubanos se preparan para una cobertura histórica sobre el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, el servidor de DNS del Centro de Información para la Prensa (CIP) recibió varios ataques.
Quedó oficialmente reinaugurada la misión diplomática de Cuba en Estados Unidos. La Sección de Intereses norteamericana también pasó a ser una Embajada.
Los tiempos están cambiando en Cuba. Deben cambiar más. Más aún que pronto va a existir, después de tantos años, un mayor acercamiento de todo tipo con el vecino del Norte, Es natural, lógico e inevitable. Tarde o temprano tenía que ocurrir.
Elementos conservadores en el Congreso norteamericano insisten en revertir el nuevo curso de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, a pocos días del restablecimiento de los nexos diplomáticos y la apertura de las respectivas embajadas.