Un discurso anticomunista que recordó los peores libretos de la guerra fría, con manipulaciones históricas de todo tipo y mentiras mal fabricadas, propias para un auditorio de viejos provocadores, terroristas, mercenarios y políticos ultraderechistas del actual gobierno. Por Juan Fernández López.
Cualquier estrategia dirigida a cambiar el sistema político, económico y social en Cuba, ya sea la que pretenda lograrlo a través de presiones e imposiciones, o empleando métodos más sutiles, estará condenada al fracaso
La Casa Blanca ha confirmado que hoy, el Presidente Donald Trump anunciará las medidas que ha prometido “por los derechos humanos” en Cuba.
Según una encuesta reciente del Pew Research Center, 75 % de los estadounidenses apoya el acercamiento entre La Habana y Washington. El grupo Morning Consult, por su parte, señala que seis de cada diez republicanos, el partido del presidente Donald Trump, apoya los nexos normales entre ambos países.
En las actuales circunstancias, el nuevo gobierno de Estados Unidos debiera tener en cuenta los resultados alcanzados desde los históricos anuncios del 17 de diciembre de 2014, que cuentan con el apoyo mayoritario de la población de Cuba, de los ciudadanos norteamericanos- incluyendo a la mayoría de los residentes cubanos en ese país- y de millones de personas en cientos de naciones de todo el mundo.
He ahí el rostro sin antifaz de los enemigos de esta última, solo a horas de que Trump destape su titulada nueva política hacia Cuba.
Revertir las recientes políticas hacia Cuba traería para Estados Unidos afectaciones económicas, aislamiento y problemas de seguridad nacional, según advierten numerosos sectores que piden al presidente Donald Trump mantener el acercamiento a la isla.
Una mayoría bipartidista del Senado está de acuerdo con que el Gobierno federal no debe decirles a los estadounidenses dónde pueden viajar o no, especialmente a un pequeño país a solo 90 millas de la Florida.
Quienes siempre han jugado al odio y la confrontación, no pudieron admitir su derrota ante un nuevo escenario de diálogo bilateral.
Durante el primer trimestre de este 2017 han arribado a la Isla cruceros de las compañías estadounidenses Pearl Seas, Royal Caribbean y Norwegian Cruise, hecho que se corresponde con las proyecciones de desarrollo de esta atractiva actividad.