Las autoridades venezolanas han emprendido una acción formidable en la lucha contra la corrupción y el sabotaje. Les mostramos 15 claves que muestran el carácter transversal de las investigaciones que se están llevan a cabo, sus objetivos políticos y proyecciones a mediano y largo plazo.
La decisión de Henrique Capriles de rechazar la oferta de diálogo por parte del presidente Maduro, es emblemático de ciertos problemas fundamentales que han aquejado a la oposición venezolana durante los últimos 15 años, y que afloran con intensidad en el contexto actual. Aunque la oposición haya emprendido la vía electoral al poder en el año 2004, no se trataba de una decisión fácil ni unánime. En el período 1999-2004, la oposición venezolana contaba con “una estrategia de derrocamiento militar”, según Teodoro Petkoff, editor de Tal Cual. Esto incluyó el golpe de abril 2002 y el paro por parte de empresarios y empleados (en su mayoría de cuello blanco y gerentes) de PDVSA, entre diciembre del 2002 y febrero del 2003. Pero en aquel entonces, la oposición contaba con una serie de ventajas que hoy día ya no tiene. Su control de los medios era casi total, de modo que podían dominar el espectro radioeléctrico con mensajes que culpaban al gobierno del desastre económico que ellos mismos habían provocado. Ocho meses después del golpe, Chávez aún no tenía el control total del ejército, ni de PDVSA. Tampoco contaba con aliados internacionales en toda la región.