De acuerdo informaciones divulgadas por MiamiDiario.com, la integrante de la mafia anticubana en el Congreso norteamericano, Ileana Ros-Lehtinen, más conocida en La Habana como la “Loba Feroz”, por su negativa participación en el Caso del niño Elián González, calificó de “hipócrita” la política de su presidente Barack Obama, por no sancionar al Presidente venezolano Nicolás Maduro.
Mientras las violencias mortíferas que golpean el país desde febrero de 2014 son actuaciones de la oposición, los medios informativos occidentales persisten en acusar al Gobierno democrático de Nicolás Maduro.
La guerra mediática contra el Gobierno de Venezuela no cesa. Y cualquier argumento sirve. Los 12 diarios del grupo español Vocento publicaban un reportaje titulado “La subida del precio del combustible acorrala a Maduro”, donde comparaban la actual situación en Venezuela con la de 1989, cuando se produjeron los dramáticos acontecimientos conocidos como el Caracazo (1).
El presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, pidió sinceridad al diálogo político que se desarrolla en la Conferencia Nacional por la Paz y la Vida que se desarrolla en el Palacio de Miraflores, al oeste de la capital.
A 12 años del golpe de Estado orquestado por la ultraderecha, fuerzas externas y los medios de comunicación en Venezuela, esa nación se enfrenta nuevamente a los intentos por frenar el proceso de cambios iniciado por Hugo Chávez
“Gran parte de la cobertura de los medios extranjeros ha tergiversado la realidad que se vive en mi país y los hechos que rodean a los acontecimientos”, asegura el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en las páginas de ‘The New York Times’.
El Gobernador del Estado de Barinas, Adán Chávez Frías, denunció que a través de mensajes en Twitter enviados desde Miami y España se está incitando a la violencia en Venezuela. Se encargan de ello los grupos extremistas venezolanos, en complicidad con grupos cubanoamericanos violentos, y la prensa vendida a sus intereses.
Allá se fue Ileana Ros-Lehtinen, la conocida Loba Feroz, hasta las calles de la Pequeña Habana, en Miami, a tratar de reverdecer su deteriorada figura política. Como es costumbre en ella, consumida por el odio irracional hacia Venezuela y Cuba, halló entre un pequeño grupo de viejos contrarrevolucionarios, el espacio oportuno para lanzar amenazas e incitar odios y bajas pasiones.
Se reunieron en la ciudad madrileña, bajo el amparo del derechista Partido Popular, la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad (AIL) y la Casa de América en Madrid, varios connotados contrarrevolucionarios, aparentando una unidad inexistente, para dar a conocer una declaración conjunta, en nombre de una veintena de diminutos grupúsculos, mediante la cual quieren engañar incautos en eso de hablar con una sola voz, cuando son mundialmente conocidas sus ansias personales de protagonismos, sus impuras ambiciones y, sobre todo, la enconada lucha entre ellos por los premios en metálico.
Cada día me convenzo más de que existe una definida e implementada estrategia fascista contra el gobierno del presidente Maduro, en Venezuela. Otro elemento más acaba de atestiguarlo: la derecha opositora, mientras se clama por lograr un clima de concordia nacional, lanzaron un nuevo proyecto de claro corte violento dirigido a crear un clima de ingobernabilidad y de caos social.