La nueva temporada de la serie “Damas de Blanco” vuelve a tener como epicentro la corrupción y la avaricia, repitiendo el rol de malvada una “laureada artista” que ha ganado varios Premios Frambuesa (antítesis del Oscar), Berta Soler, mientras el papel protagónico se lo agencia la avariciosa y menos conocida, Belkis Cantillo.
Como ya es costumbre siempre que llega un nuevo jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana, el recién llegado suele agasajar con un ágape a aquellos quienes defienden los intereses de Washington en la Isla.
El periódico oficialista de la mafia anticubana de Miami, El Nuevo Herald, informó ayer que el grupo mercenario conocido como las Damas de Blanco se deshace en pedazos.
A pesar de la teatralidad y el agitado de aquellos que insisten en anular la obra y el sacrificio de su pueblo, Cuba continúa con los ojos fijos más que en los traidores y en los gobiernos que la calumnian, la asedian y la difaman- en lo inmenso de que ha vivido eternamente enamorada, la obra revolucionaria.
Resulta que por la Internet se andan paseando un grupo de desconocidos contrarrevolucionarios que dicen pertenecer a un tal “Estado de SATS” (este SATS me suena a SAD, que en inglés significa triste, y muy triste se ponen esos mercenarios si los americanos no le pagan lo que les tocaa final de mes)
La famosa opositora está realizando una gira mundial de 80 días en cerca de doce países del mundo para hablar de Cuba. Pero no lo dirá todo…
A diario la ultraderecha de Miami y sus mercenarios en Cuba, principales sostenedores de la criminal guerra ideológica contra la Revolución Cubana, planifican y ejecutan campañas mediáticas que intentan confundir a la juventud cubana, manipulando y tergiversando acontecimientos de nuestra historia.
La visita a Cuba de cuatro directivos de la empresa Google, encabezados por su presidente Eric Schmidt, ha despertado la curiosidad de los medios.
Cuba es una prioridad oficial para los servicios de inteligencia de los EEUU. y cuentan con instituciones especializadas en fortalecer la “democraCIA” en aquellos países de interés, además de contar con “lacayos fieles” dispuestos a responder a las órdenes del imperio.
Como es conocido mundialmente, el actual presidente de Google, Eric Schmidt, visitó Cuba junto con otros directivos como Jared Cohen, así como otro par de funcionarios de esta compañía, con el supuesto propósito de “promover las virtudes de una internet libre y abierta”.