Descubrir el lado más oscuro de todas las artimañas, trapos sucios, fabricación de falsos pretextos para iniciar guerras y operaciones encubiertas, acoso sexual, filtración de documentos y otros malos manejos del Pentágono, ha sido uno de los más preciados anhelos de periodistas honestos, tanto de EE.UU. como del mundo. Un lugar cimero en este empeño lo ha logrado Seymour Hersh.