Los días 27 y 28 de enero se desarrollará desde las redes sociales el Avispero Con la luz de sus ideas, convocado por la UJC, la FEU y el Movimiento Juvenil Martiano
En la mañana del 23 de enero de 1869 un nuevo periódico pasaba de mano en mano entre los habitantes de La Habana. Su título: La Patria Libre, con varios artículos de interés; pero uno destacaba entre todos y le daría perdurabilidad a la publicación. Se trataba del poema “Abdala”.
Una juventud comprometida como aquella que honró al Héroe Nacional de Cuba la víspera del 28 de enero de 1953, volverá a tomar las calles de la capital y de todo el país, antorcha en mano, para demostrar que la nueva generación está decidida a respaldar la obra de la Revolución.
El próximo 28 de enero, en ocasión del aniversario 165 del nacimiento de José Martí, será oficialmente inaugurado un conjunto escultórico, réplica del existente en el Parque Central de Nueva York.
Certero pensamiento del Apóstol de la independencia cubana, evocado cuando de solidaridad con nuestro pueblo se trata, frente al mismo enemigo que, en su nacimiento, caracterizó y denunció José Martí: el imperialismo norteamericano.
Ante los retos y desafíos actuales para los pueblos revolucionarios y progresistas del mundo, el pensamiento del Comandante en Jefe resulta imprescindible. Por Abel González Santamaría.
Cada generación ha dejado, en las imágenes martianas, sus propias mitologías, mostrándonos, al mismo tiempo, la significación histórica en ese entonces asignada a los héroes nacionales.
José Martí residió en México entre 1875-1876, de los 22 a los 23 años de edad. Llegó desde España, donde había sufrido pena de exilio, impuesta por el gobierno colonial, como castigo por su actividad independentista en Cuba. El apoyo de la masonería liberal le permitió no sólo residir en México sino, sobre todo, vincularse activamente con una comunidad generacional y cultural que desempeñaría un papel de primer orden en la consolidación y modernización del Estado mexicano.
La noción de independencia integraba la reivindicación de un ideal de justicia. La patria se iba haciendo en la conjunción de ‘raíz y ala’ con la mirada puesta en lo más profundo de sus entrañas y el impulso creador de los sueños siempre perseguidos.
Para el día en que iba a estrenar la pañoleta azul, el niño que sin proponérselo se convirtió en una de las inspiraciones de Cuba frente a Irma, quiso parecer tan bello que terminó pelado al coco.