El mes de julio anda con prisa, el tercero de sus domingos se aproxima y Cuba entera se prepara para celebrar el Día de los Niños en cada municipio, barrio, comunidad y consejo popular, que bien lo merecen quienes son la esperanza del mundo y la alegría de este pueblo.
La ley de leyes en Cuba reconoce los derechos elementales de cada niño (sin distinción de sexo, raza, origen social o de otra índole) y no deja su protección a la buena voluntad institucional o la caridad individual.
Por suerte, sobre Cuba mucho se puede escribir si de derechos para los más pequeños se trata. No obstante, antes que compartir declaraciones y cifras que pueden olvidarse tan rápido como se leen, prefiero invitarle a pasar por alguna escuela o a sentarse en el parque de su preferencia para que viva de primera mano lo que hemos logrado. Nuevas generaciones que, a pesar de los pesares, aún dan los buenos días y regalan flores.
Millones de pequeños comenzarán su jornada con la naturalidad de siempre. Sin embargo, esta vez la rutina es especial, y quizás sea por eso… por ser cotidiana.
Fiesta de saberes, habilidades, vocaciones tempranas y talentos descubiertos será la Exposición Nacional de Círculos de Interés, que abrirá sus puertas desde el miércoles y hasta el domingo próximos.
Por Ana Laura Arbesú Una tasa de mortalidad infantil por debajo de cinco por cada mil nacidos vivos durante una década, así como la disminución en los índices de bajo peso al nacer figuran entre los logros de Cuba en la atención infantil en el año recién concluido. Los aportes de la isla a una […]
El 82 por ciento del dinero generado en el 2017 llegó al uno por ciento más rico de la población mundial, mientras que no hubo un aumento de ingresos para los 3 700 millones de personas que conforman la mitad más pobre del mundo.
La protección social de la infancia debería ser una prioridad mundial; sin embargo, el gasto promedio de los países para tales fines, sin contar la salud, apenas equivale el 1,1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), alertó Naciones Unidas.
Acá nada importa más que la sonrisa de un niño, nada vale más que hacer por su futuro y defender su derecho a crecer en paz y a soñar con un mundo mejor.
El modelo de educación especial cubano es inclusivo, y propicia alcanzar el máximo desarrollo integral de las personas con necesidades educativas especiales que les permite enfrentar con diversos niveles de independencia su integración en la sociedad.