No es fácil encontrar en la historia de los países occidentales estadistas de la estatura de Fidel Castro y de su maestro José Martí. Sus métodos políticos se inspiran en principios éticos de valor universal, poseen argumentación lógica que resulta vital estudiar con mayor profundidad en nuestro país y proyectarlos a escala internacional. A lo largo de toda su vida, el líder de la Revolución Cubana siempre actuó conforme a principios morales y normas legales, que han marcado su actuar con independencia del marco social en el cual le ha tocado vivir. Por Miguel Angel García Alzugaray
No son solo palabras, ideas, principios esbozados en unos pliegos de papel, ni siquiera la definición como Ley Fundamental de nuestra República llega a resumir lo que significan los 137 artículos que recoge la Carta Magna cubana, porque hablar de la Constitución es hablar del Estado, de igualdad, de derechos, de democracia, de justicia social, de respeto a la dignidad plena del hombre.
Conozca sobre pasajes de la guerrilla revolucionaria y Mario Sariol, un fiel colabrador que Fidel recordaba por su valía y entrega
“Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”.
“Las ideas no se matan”, exclamó con fuerza Sarría, un teniente negro, jefe de la patrulla del ejército de Batista, que nos hizo prisioneros después del intento de ocupar el Cuartel Moncada.
El poblado de El Uvero, situado frente a la costa en las estribaciones de la Sierra Maestra, fue escogido por el Comandante en Jefe Fidel Castro para librar uno de los primeros combates del naciente Ejército Rebelde, dirigido por él en el amanecer del 28 de mayo de 1957.
En la buena voluntad y disposición de las personas hay infinitos recursos que no se guardan ni caben en las bóvedas de un banco. No emanan de la política cínica de un imperio.
Los cubanos celebran hoy el 59 aniversario de la primera Ley de Reforma Agraria, una de las medidas más trascendentales adoptadas por la Revolución en su primera etapa.
Se sienten representados los campesinos por la organización de base de la ANAP.
Nuestra época se caracteriza por un hecho que no tiene precedentes: la amenaza a la supervivencia de la especie humana impuesta por el imperialismo al mundo.