El ex trabajador de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), Edward Snowden, reconoció que aún cuenta con información clasificada sobre diversos programas de espionaje de los Estados Unidos, que también atentarían contra los derechos de la comunidad europea.
Dentro de dos meses, el 25 de mayo, los electores españoles elegirán a sus 54 diputados europeos. Es importante que, esta vez, a la hora de votar se sepa con claridad lo que está en juego. Hasta ahora, por razones históricas y psicológicas, la mayoría de los españoles –jubilosos de ser, por fin, “europeos”– no se molestaban en leer los programas y votaban a ciegas en las elecciones al Parlamento Europeo. La brutalidad de la crisis y las despiadadas políticas de austeridad exigidas por la Unión Europea (UE) les han obligado a abrir los ojos. Ahora saben que es principalmente en Bruselas donde se decide su destino.
El libro ¿Cómo ganar la guerra antidrogas? Una respuesta desde Cuba, del autor Juan Francisco Arias Fernández, resulta sumamente necesario para todos los seres humanos comprometidos con la lucha para eliminar el tráfico de sustancias tóxicas y nocivas. El flagelo de las drogas se ha extendido por el mundo y es necesario aunar esfuerzos para superarlo. La obra de Juan F. Arias es un esfuerzo, un arma, una mano extendida para mantener el combate.
La CIA espió los ordenadores de una comisión del Senado de EE.UU. que trabajaba en un informe sobre los programas secretos de tortura e interrogación empleados por la agencia de inteligencia, informan medios estadounidenses.
Allá se fue Ileana Ros-Lehtinen, la conocida Loba Feroz, hasta las calles de la Pequeña Habana, en Miami, a tratar de reverdecer su deteriorada figura política. Como es costumbre en ella, consumida por el odio irracional hacia Venezuela y Cuba, halló entre un pequeño grupo de viejos contrarrevolucionarios, el espacio oportuno para lanzar amenazas e incitar odios y bajas pasiones.
Viajar al exterior es uno de esos temas tradicionales que los enemigos de Cuba sitúan bajo un súper microscopio, pues la lupa ha quedado corta de megapíxeles en tiempos de Flickr y Photoshop.
Se reunieron en la ciudad madrileña, bajo el amparo del derechista Partido Popular, la Asociación de Iberoamericanos por la Libertad (AIL) y la Casa de América en Madrid, varios connotados contrarrevolucionarios, aparentando una unidad inexistente, para dar a conocer una declaración conjunta, en nombre de una veintena de diminutos grupúsculos, mediante la cual quieren engañar incautos en eso de hablar con una sola voz, cuando son mundialmente conocidas sus ansias personales de protagonismos, sus impuras ambiciones y, sobre todo, la enconada lucha entre ellos por los premios en metálico.
Hace un tiempo Juan Formell propuso que todo artista cubano que visite Miami aproveche el espacio que le den los medios de comunicación en esa ciudad para pedir la libertad de los antiterroristas cubanos presos en EE.UU.
Hace algún tiempo abrieron un blog que suplanta la identidad de este sitio y usa mi nombre vinculado a textos que tienen el cuño de la industria de la propaganda anticastrista que financia onerosamente el gobierno de Estados Unidos. Poco después, apareció una cuenta en Twitter con identidad parecida asociada a ese blog, que utiliza una de las imágenes que nos distingue.
Actúan en el resplandor verde de la visión nocturna en el Suroeste Asiático y acechan por las junglas de Suramérica. Arrebatan hombres de sus hogares en el Magreb y disparan contra militantes fuertemente armados en el Cuerno de África. Sienten la espuma salada cuando vuelan al ras de las olas desde el turquesa del Caribe al azul intenso del Pacífico. Llevan a cabo misiones en medio del calor agobiante de los desiertos de Oriente Medio y en la congelada Escandinavia. La administración Obama está emprendiendo una guerra secreta por todo el planeta cuya magnitud total no se había revelado nunca del todo, hasta ahora.