La FNCA ha sido desde su creación un instrumento para condicionar la política norteamericana hacia Cuba.
A todos se les olvidó defender los Derechos Humanos del pueblo mexicano.
Nada resulta casual cuando se trata de la política de Estados Unidos hacia Cuba y los pretendidos cambios “significativos” dentro de la USAID, tienen una clara explicación, siempre que resulten ciertos y este anuncio no sea más que una maniobra de distracción.
iendo yo un niño iletrado en vías de dejar de serlo, siempre llamaba mi atención en el librero de mi padre un libro grueso con unas letras grandes rojas y negras en el lomo. Yo, que no sabía aún que la u no se pronuncia después de la g si no tiene diéresis, leía una palabra inexistente: la “güerra”.
En una reciente crónica escrita en el libelo “Diario de Cuba” por dos contrarrevolucionarios, se preguntan a dónde habían ido a parar sus condiscípulos al servicio de Estados Unidos, aquellos que un día del año 1997 firmaron un documento en contra su país, siguiendo orientaciones de los miembros de la mafia anticubana de Miami y de diplomáticos acreditados en la Misión estadounidense en La Habana.
The New York Times volvió a la carga con otro editorial que deja al descubierto la actual corriente de pensamiento en Estados Unidos, a favor de un cambio radical de la política hostil hacia Cuba.
Los pueblos que hemos decidido andar por nuestro propio camino y deshacernos de las cadenas del capitalismo, que en tiempos del ébola se ha vuelto más despiadado, sufrimos una feroz campaña mediática. Crímenes en México o los cometidos contra los palestinos por Israel, son sólo tratados como noticias de crónica roja.
Nadie puede explicarlo pero los genes de los cubanos al parecer están marcados con características especiales y una de ellas es la de resultar excelentes profesionales para actividades de espionaje y contraespionaje.
Como dice el viejo proverbio popular “La mona aunque la vistan de seda, mona se queda” y así mismo ocurre con la Agencia Internacional para el Desarrollo de Estados Unidos, conocida por sus siglas en inglés USAID. Son notorias y públicas sus acciones para la desestabilización de gobiernos con los cuales Estados Unidos no tiene buenas relaciones, por no ser de su agrado.
El importante diario norteamericano estima que el candidato de Ileana Ros-Lehtinen, si fuera elegido a la presidencia, propondría —en el mejor de los casos— una política exterior calcada sobre la de Ronald Reagan, pero con “imprudencias y empantanamientos”.