Esta Constitución proclamó la soberanía del Estado cubano; sin embargo, la imposición de la Enmienda Platt como apéndice constitucional sería una limitante en todos los órdenes para la República por nacer.
La enmienda no representó solamente una reliquia de los viejos tiempos y hoy junto a la bicentenaria Doctrina Monroe, que preconiza el control de la región por EE.UU, recientemente desempolvada por la actual administración, deja muy claro la actualidad de aquel pensamiento imperialista escrito por Leonardo Wood en el lejano año de 1901.
Relato del Che sobre los preparativos y la expedición del yate Granma publicado en Pasajes de la guerra revolucionaria.
Mientras leía la traducción al español de la Directiva Presidencial para la Normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, mi vista se enfocó en su apartado IV Panorama estratégico, donde el presidente Obama afirma: “…El Gobierno de los Estados Unidos no tiene intención de modificar el tratado de arrendamiento vigente y otras disposiciones relacionadas con la Base Naval de Guantánamo, que permite a los Estados Unidos mejorar y preservar la seguridad regional.”