Mientras leía la traducción al español de la Directiva Presidencial para la Normalización de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, mi vista se enfocó en su apartado IV Panorama estratégico, donde el presidente Obama afirma: “…El Gobierno de los Estados Unidos no tiene intención de modificar el tratado de arrendamiento vigente y otras disposiciones relacionadas con la Base Naval de Guantánamo, que permite a los Estados Unidos mejorar y preservar la seguridad regional.”
Aunque han querido modificar opiniones con una reciente Directiva Presidencial y un mediatizado paquete de medidas, el gobierno de Estados Unidos ha reconocido el fracaso de su táctica, porque reforzó el apoyo interno al gobierno cubano y ha contribuido a fortificar el consenso y la unidad del pueblo hacia su Revolución.
Un comentario de Isabel García Rodríguez
El paquete de medidas para intentar flexibilizar el bloqueo, la abstención de Estados Unidos en la votación de la ONU y la Directiva Presidencial son solo algunos de los sucesos más relevantes. Precisamente, sobre el documento, emitido el 14 de octubre del presente año, con el propósito de consolidar los cambios adoptados con Cuba y hacer irreversible la política hacia la Isla, Razones de Cuba, conversó con el Doctor en Ciencias Históricas Elier Ramírez. Por Lisbet Penín Matos.
Hace apenas 11 días, la administración estadounidense aprobó una Directiva Presidencial de Política sobre Cuba (PPD-43), documento que fue divulgado por la consejera de Seguridad Nacional, Susan Rice, y establecía una guía para desarrollar un proceso que debería conducir a la normalización de relaciones. Sin embargo, vemos que en 15 páginas se dejan claras las verdaderas intenciones para con Cuba, que en la práctica, distan bastante del respeto por la integridad territorial y la independencia política de las Naciones antes promulgado por Estados Unidos. Un comentario de Aymara Vigil.
Quien ha seguido los grandes medios en los últimos días se ha topado con una avalancha alrededor de una directiva de política del presidente de EE.UU., Barack Obama, tendiente a impulsar el mejoramiento de las relaciones con Cuba y en la que se subraya la necesidad de continuar dicho proceso de manera progresiva. Sin embargo, ¿qué hay detrás de este documento?