El camino recorrido por el pueblo cubano en aras de lograr su libertad y soberanía está marcado por hechos de una relevancia impresionante.
El gran desafío de la Patria hoy es lograr una norma constitucional que refleje la perdurabilidad de una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible, a la vez, más inclusiva, donde se fortalezca la institucionalidad del Estado revolucionario y prevalezca la prédica martiana de que “La ley primera de nuestra República sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.
Guáimaro ratificaba su linaje libertario, allí, donde la lucha por Cuba conoció del primer intento unificador para el triunfo. En la trascendental Asamblea de Guáimaro, se vieron cuestiones fundamentales que atentaban contra el buen desenvolvimiento de la Guerra, y, por eso, es preciso retomar hoy algunas de sus lecciones que tienen total vigencia con miras al futuro. Por Daily Sánchez Lemus