A escasos metros de la desembocadura del río Canímar se halla el obelisco que perpetúa la caída de Antonio Guiteras y Carlos Aponte. Para llegar hasta allí es preciso descender 125 escalones de una escalera discontinua que parte desde el punto más alto de la empinada cuesta.
El libro resaltaba en la vitrina de la librería por la foto y por su título: Tony Guiteras. Un hombre guapo. Por Daily Sánchez Lemus.
Una delación frustró los planes y fueron sorprendidos por los sicarios de la tiranía batistiana. Todo estaba dispuesto para la salida hacia México. Hubo un fuerte enfrentamiento y en desigual combate, aquel amanecer del ocho de mayo de 1935, entre las brisas del mar y arrecifes en El Morrillo en Matanzas, se perdía la vida […]