Abiertamente, Washington ataca a naciones de la región y otorga vigencia a la anacrónica Doctrina Monroe, política estadounidense de expansión y control imperialista sobre los países de nuestra América.
Cuando el pasado 20 de enero Donald Trump se convirtió en el presidente 45 de su país, anunció al mundo que “desde ese momento, solo Estados Unidos será primero”, y “cada decisión que tomemos-dijo- será para beneficiar al pueblo estadounidense”.
Participantes manifestaron su determinación de sumarse a la lucha común por la soberanía nacional, la democracia, el desarrollo sostenible y la garantía de los derechos humanos a los habitantes de Nuestra América
Por Francisco Arias Fernández. Los enemigos de Nuestra América, de la unidad latinoamericana y caribeña, de los sueños bolivarianos y martianos de independencia, acuden una y otra vez a los recursos más sucios para tratar de legitimar golpes políticos o militares, como parte de proyectos cuidadosamente diseñados en los sigilosos laboratorios de los servicios de inteligencia occidentales.