Es común en estos tiempos conocer revelaciones de hechos y actos planificados y ejecutados por la CIA en cualquier país del mundo, a partir de las desclasificaciones que se realizan en Estados Unidos que dejan boquiabiertos al más flemático de los mortales.
El 26 de diciembre se cumplieron 53 años de una de las más tenebrosas Operaciones de la CIA contra Cuba, la despiadada Operación Peter Pan.
El 1ro de marzo del 2013 durante su visita a la ciudad de Miami, la bloguera oficialista de Washington Yoani Sánchez Cordero, leyó un discurso en la llamada Torre de la Libertad, en el que expresó su asombró por la división que encontró entre los cubanos de allí y los de la isla. Por supuesto que para ganarse el afecto y el dinero de los de allá, culpó al Gobierno cubano de ser responsable de la división.
Para los que se pasan el día acusando a Cuba de violar los derechos humanos, como parte de las campañas de guerra sicológica diseñadas por la CIA contra la revolución desde la década del 60, ahora callan cómplicemente ante las acciones de Estados Unidos contra la mayor de las Antillas.
Google, Facebook, Twitter, AOL, Microsoft, LinkedIn, Apple y Yahoo han firmado una petición para exigir “cambios a gran escala” en las prácticas de vigilancia del Gobierno de EE.UU.
Es más que evidente el miedo insuperable que el imperialismo norteamericano ha inculcado al mundo con sus armas atómicas, bombas de neutrones, invasiones injustificadas y el empleo de aviones no tripulados que bombardean indiscriminadamente ciudades y poblados indefensos, con un saldo elevado de muertos y heridos, sin que recaiga sobre los responsables el peso de la justicia.
Otra vez contrarrevolucionarios, financiados y orientados desde el exterior, tienen planes de realizar acciones provocadoras en lugares públicos con el propósito de establecer matrices de opinión y trasladar la imagen al mundo de que Cuba es un país que reprime el libre pensamiento y viola los derechos humanos.
Aquellos que en Washington gastan anualmente millones de dólares de los contribuyentes, para intentar acabar con la Revolución cubana e imponer su “democracia”, recuerdan en estos días el 50 aniversario del asesinato de su presidente John Fitzgerald Kenndy, víctima de una gran conjura, como las que sabe hacer muy bien la CIA, con sus aliados de la mafia y de los terroristas cubanos acogidos como “refugiados políticos” en Miami.
Nicolás Maduro con voz plena de indignación, anuncia por la televisión la expulsión de Venezuela de tres funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos,por financiar, organizar y promover acciones de sabotaje contra la economía de Venezuela, en especial el sistema eléctricoQue funcionarios del gobierno estadounidense realicen acciones de esta naturaleza no es noticia para los cubanos, pero el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela pronuncia un nombre bien conocido por nosotros, Kelly Keiderling.
La Guerra de la CIA contra Cuba. Primera Parte. Cap.7 nuevos elementos de la mas largo enfrentameinto basado en el terrorismo de estado, contado por sus propios protagonistas