Los cruzados de la derecha yanqui, agrupados en el IRI, comenzaron su trabajo contra CUBA desde la década del 90. Su primer programa data de 1993, dirigido a estimular el llamado proceso de transición en nuestro país, con el objetivo final de derrocar a nuestra Revolución. Su programa hacia CUBA concibe el entrenamiento, la distribución de materiales y equipamiento, entre activistas y elementos contrarrevolucionarios, empleando para ello medios y métodos clandestinos para encubrir sus propósitos desestabilizadores.
A las madres de los más de 100 niños que murieron en la epidemia de dengue de 1981, y a todos los trabajadores de la salud.
“No hay voluntad política para extraditar a Posada porque fue un nombre de la CIA que tiene mucho que contar, y eso no le conviene a Estados Unidos”, afirma el abogado del gobierno de Venezuela para la extradición del terrorista Luis Posada, José Pertierra.
El viernes pasado una pandilla de enemigos de Cuba movilizó allí una aplanadora y distribuyó martillos y piedras con la intención de hacer trizas copias de discos del cantautor Pablo Milanés.
Un cable recién publicado por Wikileaks recoge la intervención de Marta Beatriz Roque, una “luchadora por los derechos humanos”, en una videoconferencia efectuada el 6 de mayo de 2008 con el entonces presidente norteamericano George W. Bush.
El caso del presunto pedófilo Luis Conte Agüero es otro ejemplo de lo que se vive en la República de Miami y un nuevo reto para la justicia en esa ciudad que tanto mima y tolera a los criminales de origen cubano.
El sistema de justicia que, por razones políticas, condenó a los Cinco, es el mismo sistema fallido que por su corrupción, su ineficiencia y sus prejuicios ha condenado, en todas las ramas del poder judicial, a miles de inocentes, cientos de los cuales han ido a parar a los corredores de la muerte.
En las últimas semanas hemos sido testigos de numerosos acontecimientos en relación con la política norteamericana hacia Cuba. Se trata de hechos que, vistos de conjunto, parecieran estar colocando en un callejón sin salida la estrategia de confrontación que alientan sectores extremistas de origen cubano, de la que, sin embargo, la administración norteamericana no acaba de distanciarse.
La TV cubana transmitió este lunes el documental “Mentiras bien pagadas”, de la serie “Las Razones de Cuba”. En el documental se evidencian acciones que ejecuta el gobierno de los Estados Unidos para destruir a la Revolución Cubana, y se conoce a Frank Carlos Vázquez, agente Robin para la Seguridad del Estado Cubano. Publicamos el guión de este material, de enorme audiencia en Cuba.
En el 2010, una parte del presupuesto de más de 20 millones de dólares de la USAID, utilizado para financiar grupos contrarrevolucionarios dentro y fuera de Cuba, se destinó a sembrar propaganda anticubana en Internet. Para colmo, el presidente Barack Obama solicitó un aumento de los fondos para las operaciones de su gobierno contra Cuba durante el año fiscal 2012, que, por supuesto, incluye la actividad subversiva en el campo tecnológico.