La historia de la guerra de la CIA contra Cuba contada por sus protagonistas donde se devela la política de terrorismo de estado del Gobierno de los EE.UU. contra la Revolución cubana.
La historia de la guerra de la CIA contra Cuba contada por sus protagonistas donde se devela la política de terrorismo de estado del Gobierno de los EE.UU. contra la Revolución cubana.
La historia de la guerra de la CIA contra cuba contada por sus protagonistas donde se devela la politica de terrorismo de estado del Gobierno de los EE.UU. contra la Revolucion cubana.
la priemra denuncia publica de las acciones de la CIA y el gobierno norteamericano realizada por los protagonistas, donde se devela como funciona el terrorismo de estado contra la revolucion cubana organizado por le imperialismo norteamericano.
El Maestro de ceremonias hizo las presentaciones; todos los sentidos de Collera estaban en tensión buscando el punto vulnerable. La cuestión complicada radicaba en que momentos antes del desenlace, él no sabía cómo iba a dar el pretendido golpe; pensó incluso que se había dejado llevar por un entusiasmo pasajero que le comprometía, fue entonces que el presentador hizo referencia a un cubano de la Isla (para diferenciarlo de los de la emigración) que según dijo textualmente: “ese cubano va a decir ahora aquí, lo que no puede decir en Cuba”. Hubo aplausos como tentándole al temerario reto.
Por esos días había cierto estado de euforia en los Estados Unidos, en los círculos anticubanos, alentados por la falsa esperanza de un posible derrumbe de la Revolución ante la ausencia de Fidel en la dirección del país. Como es habitual en estas celebraciones se imponía un brindis; al llamado de alguno de los organizadores se cargaron las copas de vino, se levantaron los brazos y para sorpresa de José Manuel Collera pidieron que fuera él quien hiciera el brindis de rigor con unas palabras propias de la ocasión.
El profundo anti comunismo de Allen Dulles se reveló en la propia Berna en 1916, donde fue designado como diplomático en la primera misión como oficial de la inteligencia y atendió a un exiliado ruso de estatura media y de complexión fuerte para su tamaño, quien le solicitó una visa para visitar EE.UU, la cual le fue rechazada, por considerarlo un indeseable en Norteamérica, se trataba de Vladimir Ilich Lenin.