Desde hace meses, la bloguera cubana Yoani Sánchez trabaja como columnista o cronista radial para poderosas empresas de comunicación de varios países, que han implantado una férrea política de protección de su figura. Cualquier información u opinión en su contra es censurada.
Una de las estafas que han construido los grandes medios sobre Cuba tiene que ver con la galería de personajes pintorescos que cumplen roles de cara a la difusión de mentiras que todos los días llenan los titulares de la gran prensa.
Entre las constantes mediáticas sobre Cuba está la afirmación de que el gobierno cubano teme a Internet y especialmente a las redes sociales establecidas a través de ella.
La agencia EFE – la misma que semanas atrás se hacía eco de una de los voces pagadas por EE.UU. en Cuba preguntando por qué no hay indignados en en la Isla- oculta la noticia bajo el titular “Las “Damas de Blanco” fueron hostigadas en la calle tras una marcha pacífica”.
La representación diplomática norteamericana de EE.UU. en La Habana dedicó la mañana de este 7 de diciembre a organizar la actuación de sus reducidas pero bien financiadas fuerzas en Cuba.
A las madres de los más de 100 niños que murieron en la epidemia de dengue de 1981, y a todos los trabajadores de la salud.
Mientras en Italia y Grecia los mercados, de la mano de la Unión Europea, no han necesitado el voto popular para imponer a sus elegidos en la conducción de los gobiernos, en España gastan ríos de tinta de cara a los comicios de este 20 de noviembre.
La residencia que ocupan los jefes de la SINA está ubicada en un otrora exclusivo barrio capitalino, es una mansión imponente, rodeada de árboles, ese día estaba engalanada especialmente para la fiesta de celebración del Día de la Independencia, con banderas americanas de todos los tamaños, luces, guirnaldas y globos multicolores.
Entre las observaciones que las derechas señalan a las izquierdas, figuran las recurrentes y fatigosas repeticiones acerca del rol del imperialismo yanqui en América Latina. En efecto: algunas izquierdas llevan cerca de 200 años diciendo lo mismo, y parecería que es hora de cambiar el discurso. De hecho, las izquierdas que se rigen por sus chamanes ideológicos de Europa y Estados Unidos lo han cambiado.
Esa fue la primera vez que me encontré con quien sería desde ese momento mi jefe inmediato, el oficial que poco después me reclutaría como agente de la CIA. Desde entonces se comunicó conmigo utilizando el seudónimo de “El Gran Amigo”.