Con la Protesta de Baraguá llegó a su cumbre el espíritu patriótico y revolucionario de nuestro pueblo, y las banderas de la Patria y de la verdadera revolución, con independencia y justicia social, fueron colocadas en su sitial más alto.
Iraida Antonia García Borroto sintió que un pedazo de su espíritu se desprendía de ella cuando en 1982 su hijo Alfredo Tomás Calzada García partía hacia Angola para cumplir misión internacionalista, apenas celebrados los 17 años.
Las fuerzas enemigas pensaban que la falta de Fidel destrozaría el proceso revolucionario cubano, y ahora aprecian que su ideario, sus programas, orientación y acciones representan un impulso al proceso, a las tareas a realizar, al fortalecimiento de la Revolución Cubana. Un comentario por Martha Eugenia López.
Frank País García nació el siete de diciembre de 1934, en Santiago de Cuba, y murió asesinado con solo 22 años en el Callejón del Muro de su ciudad natal, siendo ya un connotado combatiente de la lucha clandestina revolucionaria.
Para ti una flor Fidel, tiene aroma de obrero, campesino, estudiante. Lleva el color de las manos prestas que se fundieron en un abrazo como hermanos, sin temor a razas, procedencias, credos; sin odio y con bondad repartida como nos inculcaste.
“Encabecé la primera marcha de las madres y abuelas en Cárdenas y cómo no hacerlo si se reclamaba el regreso de mi nieto Elián a nuestro hogar, seis meses después se logró la victoria”.
La frustración de la señora Nauert es comprensible, en Cuba no tienen un Temer o un Juan Orlando Hernández, y mucho menos la capacidad para imponerlos en contra de la voluntad popular, gracias a un sistema electoral donde el dinero, aunque venga de Washington, no tiene cabida.
La convocatoria de adictos a la marihuana para ingresar al Ejército de EE.UU. dispara las alarmas cuando se incrementan los presupuestos militares a niveles exorbitantes, cuando Washington instaura una política exterior de amenazas de exterminio contra sus enemigos, de sanciones contra adversarios y superpotencias, de venganza y represalias, y es cuestionada la capacidad del ejecutivo para la conducción estratégica. Por Francisco Arias Fernández.
“Nos cabe el aliento y la satisfacción de haber estado construyendo un cielo para los pobres. Nos cabe la felicidad de haber estado cerrando para siempre las puertas del infierno para nuestros compatriotas”.
El cinco de diciembre de 1956 a la plana mayor del ejército de Fulgencio Batista le embargaba la euforia de presuntamente tener próximo a su cerco y liquidación a la expedición que desembarcó el día dos por Las Coloradas