El Maestro de ceremonias hizo las presentaciones; todos los sentidos de Collera estaban en tensión buscando el punto vulnerable. La cuestión complicada radicaba en que momentos antes del desenlace, él no sabía cómo iba a dar el pretendido golpe; pensó incluso que se había dejado llevar por un entusiasmo pasajero que le comprometía, fue entonces que el presentador hizo referencia a un cubano de la Isla (para diferenciarlo de los de la emigración) que según dijo textualmente: “ese cubano va a decir ahora aquí, lo que no puede decir en Cuba”. Hubo aplausos como tentándole al temerario reto.
Por esos días había cierto estado de euforia en los Estados Unidos, en los círculos anticubanos, alentados por la falsa esperanza de un posible derrumbe de la Revolución ante la ausencia de Fidel en la dirección del país. Como es habitual en estas celebraciones se imponía un brindis; al llamado de alguno de los organizadores se cargaron las copas de vino, se levantaron los brazos y para sorpresa de José Manuel Collera pidieron que fuera él quien hiciera el brindis de rigor con unas palabras propias de la ocasión.
Nuevo capítulo de Las Razones de Cuba ha revelado la identidad del agente Gerardo de la Seguridad Cubana, el Dr. Manuel Collera, cardiólogo infantil, quien estuvo infiltrado durante años y logró documentar pruebas irrefutables de la manipulación política que hace el gobierno de los Estados Unidos de la supuesta “ayuda humanitaria” hacia Cuba.