Por Pedro Etcheverry Vázquez* y Andrés ZaldÃvar Diéguez*

El 17 de diciembre del 2014, el General de Ejército Raúl Castro Ruz y el presidente Barack Obama anunciaron al mundo la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas entre los gobiernos de Cuba y Estados Unidos, quedando abiertas las puertas para futuras negociaciones en beneficio de ambas naciones. A partir de este momento histórico podrÃa parecer que la guerra económica contra Cuba iba llegando al final, pero no ha sido asÃ. El bloqueo, incluyendo las regulaciones de la Oficina para el Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, han continuado poniéndose en práctica.
El 11 de febrero del 2015 la subsidiaria del Banco Santander, en México, rechazó efectuar una pequeña transacción de 68 290 euros emitida por el Banco Central de Cuba, no para adquirir algún producto o materia prima, no para comerciar, sino para que Cuba pagara la membresÃa al Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos.
El 12 de marzo el banco alemán ComÂmerÂzÂbank fue multado por la OFAC con 1 710 millones de dólares, entre otras razones, por mantener relaciones económicas con Cuba.
El 25 de marzo la OFAC impuso una multa de 7 658 300 dólares a la compañÃa estadounidense PayPal por realizar transacciones que involucraban bienes supuestamente de origen cubano o de interés nacional cubano.
De acuerdo con un informe del Ministerio de Cultura, entre abril del 2014 y marzo del 2015, el bloqueo produjo una afectación de más de 24 millones de dólares a la cultura cubana, principalmente a los sectores de la enseñanza artÃstica y la música. En el primer caso las consecuencias se reflejan en la calidad del aprendizaje y en la creatividad de los estudiantes, al limitarse la adquisición de elementos básicos de la base material de estudios como instrumentos musicales, accesorios paÂra las artes plásticas, zapatillas, y vestuarios propios del ballet y la danza. En el segundo caso las afectaciones están relacionadas con las presentaciones en vivo de los artistas cubanos en territorio estadounidense, con las baÂrreras existentes en la comercialización discográfica, y con los ingresos por derecho de autor.
Según dio a conocer el Ministerio de EduÂcación, durante el mismo periodo, en el sector educativo el bloqueo habÃa causado pérdidas por casi dos millones de dólares. Las sanciones impuestas por el Gobierno de Estados Unidos a los paÃses que negociaban con Cuba, habÃan provocado que compañÃas extranjeras se abstuvieran de exportar artÃculos necesarios para el proceso enseñanza-aprendizaje, lo que obligó a las autoridades cubanas a adquirirlos en China, un mercado muy lejano que eleva los gastos por concepto del pago de fletes. La retribución a los profesores que cumplen misión en otras naciones también se ve afectada, por la prohibición de emplear el dólar estadounidense en transacciones bancarias.
El 1ro. de junio la compañÃa estadounidense SIGMA Aldrich, lÃder mundial en la producción quÃmica y bioquÃmica, se negó a suministrar a la empresa cubana Quimimpex productos quÃmicos indispensables para el desarrollo de la industria. Alegó que no podÃa proporcionar productos, servicios ni información técnica, porque Cuba era un paÃs sometido a las leyes del bloqueo.
Al dÃa siguiente, la empresa estadounidense Columbiana Boyler Company, especializada en la fabricación de contenedores presurizados, se negó a suministrar a la emÂpresa cubana Quimimpex los cilindros neÂceÂsarios para envasar el cloro que se emplea en la potabilización del agua del sistema de acueductos, indicando que el Departamento de Comercio no habÃa dado la autorización coÂrresÂponÂdiente para hacer la negociación.
El 20 de julio los gobiernos de Cuba y Estados Unidos restablecieron las relaciones diplomáticas, y sus respectivas secciones de intereses fueron convertidas en embajadas. Las autoridades cubanas reiteraron que para normalizar por completo los nexos, WaÂshingÂton debÃa levantar el bloqueo, devolver el territorio ocupado ilegalmente por la base naval en la bahÃa de Guantánamo, cesar las transmisiones radiales y televisivas ilegales haÂcia la Isla, y suspender las acciones que pretenden subvertir el orden interno.
El 27 de octubre del 2015 se registraron 191 votos a favor de la Resolución contra el bloqueo presentada por la delegación de Cuba en la Asamblea General de la ONU, con solo dos votos en contra (Estados Unidos e Israel) y esta vez sin ninguna abstención, lo que constituye una demoledora manifestación de reÂchazo de la comunidad internacional al GoÂbierno de Estados Unidos por vigésimo cuarta ocasión consecutiva desde 1992. Un proceso que parece no influir en los funcionarios enÂcargados de tomar decisiones al respecto, porque las medidas de implementación del bloqueo continuaron.
En noviembre del 2015, cuatro meses después del restablecimiento de relaciones diplomáticas, la OFAC impuso al banco francés CréÂdit Agricole una multa de 1 116 millones 893 585 dólares, por procesar 173 transferencias elecÂtrónicas, vinculadas a propiedades de interés para el Gobierno cubano o sus nacionales, hacia o a través de instituciones financieras localizadas en territorio estadounidense.
El 20 de enero del 2016 la compañÃa de diseño norteamericana WATG Holdings Inc. fue multada con 140 400 dólares por transgredir el régimen de sanciones unilaterales contra CuÂba, debido a que entre octubre del 2009 y maÂyo del 2010 la subsidiaria de la WATG en el ReiÂno Unido, Wimberly Allison Tong and Goo, habÃa trabajado para una empresa qatarà en el diseño y arquitectura de un proyecto de hotel en Cuba, por el que recibió tres pagos que ascendieron a 356 714 dólares.
En febrero la compañÃa francesa CGG SerÂvice S.A., fue multada por la OFAC con 614 250 dólares, porque durante los años 2010 y 2011 proveyó de servicios, piezas de repuesto y equiÂpamiento de origen estadounidense paÂra la exploración de gas y petróleo, a emÂbarÂcaÂciones que operaban en aguas territoriales cubanas. Además la OFAC señaló que la subsidiaria venezolana de la sucursal de CGG Services realizó cinco transacciones relacionadas con el procesamiento de información para investigaciones sÃsmicas conducidas por una entidad cubana en la Zona Económica ExÂcluÂsiva de Cuba, lo que según el texto emitido por la OFAC ocasionó un daño significativo a los objetivos del programa de sanciones al proveer un beneficio económico sustancial a Cuba.
A finales de febrero el Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso una multa a la compañÃa estadounidense Halliburton por violar las regulaciones del bloqueo a Cuba, cuyo monto ascendió a 304 706 dólares. De acuerdo con el reporte de la OFAC, entre febrero y abril del 2011 esta compañÃa y sus subsidiarias en Islas Caimán habÃan exportado bieÂnes y servicios por valor de un millón 189 752 dólares, con el objetivo de apoyar la exploración de petróleo y gas, y las actividades de perforación en el Bloque Sur Costa Adentro, en la provincia angolana de Cabinda. Según la OFAC la compañÃa cubana Cuba Petróleo (Cupet) poseÃa intereses en el consorcio de producción de gas y petróleo que trabajaba en ese territorio del norte angolano.
Las medidas financieras contra Cuba desÂde inicios del 2015 hasta febrero del 2016 fueron continuidad de las aplicadas por la administración Obama desde su primer mandato, lo que reafirma la persistencia de la aplicación del bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba, a pesar del nuevo contexto bilateral iniciado a partir de los anuncios del 17 de diciembre del 2014 y de la apertura de emÂbajadas en ambas capitales en el verano del 2015.
En ese breve periodo el Gobierno estadounidense multó a ocho entidades de diferentes paÃses por un valor acumulado de 2 836 millones 681 581 dólares. Hasta la fecha señalada anteriormente sumaban 49 las multas imÂpuestas durante el gobierno de Obama por vioÂlaciones de los regÃmenes de sanciones conÂtra Cuba y otros paÃses. Según el sitio CuÂbaMinrex/Cubavsbloqueo, en ese instante el valor acumulado de penalidades ascendÃa a 14 397 millones 416 827 dólares.
El 15 de marzo del 2016 los departamentos del Tesoro y Comercio anunciaron nuevas medidas para modificar la aplicación de algunos aspectos del bloqueo en los sectores de viajes, servicios financieros y comercio. A partir de este momento los estadounidenses podrÃan visitar Cuba dentro de la categorÃa de «viajes educacionales pueblo a pueblo» de manera individual, porque hasta esa fecha solo habÃan podido hacerlo de forma colectiva, lo que hacÃa los viajes más caros y engorrosos. Sin embargo, se ha mantenido en vigor la prohibición de hacer turismo, establecida en la ley estadounidense. Cuba es la única nación que los ciudadanos de ese paÃs no pueden visitar con fines turÃsticos.
Otras medidas anunciadas consistieron en que los estadounidenses podrÃan comprar productos cubanos, incluidos ron y tabaco, durante su estancia en terceros paÃses, algo que también les estaba prohibido; que los cubanos que trabajaran en Estados Unidos y contaran con la visa habilitada para tales efectos podrÃan obtener un salario o compensación, y que las empresas norteamericanas podrÃan «contratar a ciudadanos cuÂbanos bajo ciertas condiciones», aunque no se especificaron cuáles serÃan esas «condiciones».
Como parte de estas «nuevas medidas» se autorizarÃa el uso del dólar estadounidense en las transacciones financieras internacionales cubanas con terceros paÃses y las transacciones autorizadas entre Cuba y Estados UniÂdos. Hasta el momento, en la práctica esta «nueva medida» no ha podido implementarse debido al creciente rechazo de los bancos extranjeros a operar con Cuba por ser un paÃs bajo sanciones de Estados Unidos. Como resultado, Cuba no ha podido realizar pagos ni depósitos en esta moneda.
Posteriormente la Banca Nacional del LaÂvoro, de Italia, no acreditó las ventas de la oficina de Cubana de Aviación correspondientes a enero y febrero del 2016, ascendentes a 144 946 y 130 179 euros respectivamente. La reÂpresentación de la aerolÃnea notificó al banco, quien respondió que su cliente era la AsoÂciaÂción de Transporte Aéreo InterÂnaÂcioÂnal (IATA) por lo que no los atenderÃan directamente. Una situación similar se habÃa producido con las ventas de septiembre, octubre y noviembre del 2015, provocando falta de liquidez para operar. Después se conoció por la oficina de la IATA en Madrid, que todavÃa el banco se estaba negando a efectuar transacciones con Cuba por cuestiones relacionadas con el bloqueo.
El informe de Cuba en ocasión de la votación correspondiente a este año 2016 —que se realizará el 26 de octubre— dado a conocer en la conferencia de prensa del pasado 9 de septiembre por el canciller cubano Bruno RoÂdrÃÂguez Parrilla, expresa que en casi seis décadas los daños acumulados por el bloqueo de EsÂtados Unidos contra Cuba ascienden a 753 688 millones de dólares, calculados al valor del oro, tomando en cuenta su depreciación. EsÂto equivaldrÃa, a precios corrientes, a no meÂnos de 125 873 millones de dólares.
El presidente estadounidense renovó el pasado martes 13 de septiembre la vigencia de la Ley de Comercio con el Enemigo de 1917, uno de los pilares en que se asienta el bloqueo económico, comercial y financiero establecido oficialmente en febrero de 1962.
La actuación del Gobierno de Estados UniÂdos confirma que aun cuando ha dado pasos positivos en la modificación de la implementación de algunos elementos del bloqueo, quedan muchas restricciones vigentes que impiden concretar muchas de las medidas que posibiliten avanzar hacia la normalización de las relaciones económico-comerciales entre ambos paÃses.
* Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado.
** Colaborador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado