Por Leticia Martínez

Foto: Juventud Rebelde
Tuve la dicha de vivir este momento, de palpar la alegría infinita, de mirar sus rostros, de verlos nerviosos en un principio y relajados después, vi preocupadas a las muchachas porque no se les notara su implante, vi a los muchachos carraspear para que la voz les saliera nítida cuando se presentaran ante Raúl.
Los vi filmar los pasos del presidente cubano, los vi reírse con sus anécdotas, los vi hacerse selfie con él, los vi sentados en el piso, como si se conocieran de toda la vida.
Una de las muchachas es peluquera, vive en Santiago.
Cuando le tocó su turno de presentarse comenzó a llorar. Había que tener el corazón bien amarrado para no hacerlo. Él se quitó la gorra, como para relajar el momento, y le pidió que lo pelara.
“¿Me oyen bien?”, se preocupaba Raúl. Perfectamente, contestaban ellos, que desde niños habían sido implantados para poder escuchar, para poder vivir cosas extraordinarias como la de este 5 de diciembre en Santa Ifigenia.
Los vi y me sentí orgullosa de mi país.
A unos pasos estaba Fidel en su piedra.
Tomado del perfil de Facebook de la autora
MIS OJOS SE LLENAN DE LAGRIMAS CADA VEZ VEO O LEO UNA DE ESTAS NOTICIAS Y VER CUAN GRANDE ES NUESTRA REVOLUCION.
GRACIAS FIDEL POR LA REVOLUCION QUE CONSTRUISTES PARA TU PUEBLO.
MIL GRACIAS ETERNO COMANDANTE.
QUE DIOS SIGA LLENANDOTE DE LUZ PARA QUE SIEMPRE BRILLES EN EL CORAZON DE TU PUEBLO.
MUCHAS GRACIAS.
No hay dudas y nunca existira. Una de las razones de existencia de la revolución cubana es su niñes, siempre feliz y con esperanza que un mundo mejor es posible para todos los niños del mundo, más a quellos que tienen condiciones especiales
En muchas partes del mundo algo tan elementar como el ver u oír es imposible por el limitado acceso a la salud de muchas regiones de Latinoamérica, una vez mas gracias por lo que se nos ha dado la revolución.