¿Trump a mitad de camino?

Lea más de: ,

El discurso del presidente norteamericano Donald Trump, en la AGNU, estuvo cargado de incoherencias y una fuerte retórica al estilo de la guerra fría.
El discurso del presidente norteamericano Donald Trump, en la AGNU, estuvo cargado de incoherencias y una fuerte retórica al estilo de la guerra fría. Foto: El Clarín

¿Qué calificaciones y calificativos recibe Donald Trump ante los ojos del planeta dos años después de ocupar la Casa Blanca? ¿Cómo se percibe su futuro después de la derrota electoral del pasado 6 de noviembre?

Del recorrido por la prensa mundial emerge un Trump impulsivo e impredecible que tuitea poniendo patas arriba no solo a Estados Unidos, sino al resto del mundo. Un presidente que –al decir del influyente The New York Times– «se la pasa generando amenazas no existentes y temores fabricados para responder de manera exagerada y socavar el Estado de derecho» y que desprecia a sus oponentes políticos en el lenguaje más crudo, como lo demostró en la campaña de 2016 y en los recientes comicios legislativos.

Un individuo que contribuyó a la derrota republicana en las recientes elecciones congresionales por el rechazo que concita en franjas del electorado que lo califica abiertamente de mentiroso y de catalizar la violencia racista y antisemita.

«Estos republicanos mienten de manera flagrante, repetida, audaz, vergonzosa. Inventan cualquier cosa», dijo el expresidente Barack Obama, en medio de la campaña del pasado noviembre.

Días después la prensa estadounidense sacaba estadísticas reveladoras de que Trump «en las vísperas de las elecciones intermedias mentía en público más de cien veces a la semana», mientras el día que perdió la Cámara de Representantes alardeaba que el resultado «ha sido fantástico», como mismo días antes, en medio del desbarajuste y la antidiplomacia norteamericana, dijo ante la Asamblea General de la ONU que durante su mandato las relaciones exteriores de su país han sido un «éxito».

DE MAL A PEOR

Algunos señalan que la inexperiencia política de Trump y el síndrome del fantasma de la conspiración que le persigue, le ha llevado a una metamorfosis, de la sorpresa de saberse Presidente a la torpeza y la improvisación política como ejercicio, rodeado de asesores de mala reputación por antecedentes extremistas, ambiciones de poder y asiduos a la fabricación de mentiras.

Los despidos, renuncias y cambios de puesto sucesivos de altos funcionarios son percibidos dentro y fuera de EE. UU. como un continuo «baño de sangre por insuficiente lealtad», muestra del caos y los problemas internos del ejecutivo, pero ha favorecido la entrada a cargos principales de personajes de extrema derecha, proclives a las acciones de guerra y posiciones racistas. La elección ha ido de mal a peor.

Una publicación europea lo interpretaba a su manera: «Como un niño asustado consciente de que la chaqueta del presidente le iba muy grande, Trump se rodeó de militares y les entregó cargos civiles, siguiendo el enfoque de la supremacía militar». No obstante, la convivencia en la Casa Blanca no ha sido fácil. John Kelly, exjefe del Comando Sur, partidario de severas medidas de represión contra los migrantes, sale del cargo de jefe de gabinete, después de trascender graves diferencias con el siniestro asesor de Seguridad Nacional John Bolton y de chocar en público con Trump. Kelly describió su paso por su última responsabilidad como un periodo de «trabajo duro y desgarrador».

Otros que probaron suerte junto al magnate fueron el general HR McMaster, que fue asesor de Seguridad Nacional, desplazado por Bolton; Mark S. Inch, director de la Oficina Federal de Prisiones; Michael Bell, principal asesor de Medio Oriente; James Mattis, secretario de Defensa que también renunció a su cargo por profundas diferencias belicistas con el mandatario; y un jefe de la CIA, Mike Pompeo, elegido para la política exterior con el fin de poner fin a la diplomacia en favor del uso de bombas y misiles.

Añaden los medios que Trump aún no tiene embajadores en unos 40 países. El ejército, uno de sus grandes aliados durante la campaña presidencial, recibió su recompensa: un presupuesto de 716 000 millones de dólares para el Pentágono, a costa de recortes en servicios sociales.

En ese contexto prosiguen investigaciones criminales contra exjefes de campaña, asesores y otras figuras cercanas al mandatario. Al día siguiente de la derrota de su partido, Trump despidió al fiscal general Jeff Sessions, tras las tensiones provocadas por la investigación del Departamento de Justicia sobre los supuestos vínculos de la campaña del presidente con Rusia.

Son muchos los que dentro y fuera de EE. UU. se preocupan por el curso de los acontecimientos, la marcada insistencia en la estrategia America first y la conformación de un gabinete de guerra, con políticas veladamente racistas, hegemónicas, promotoras de conflictos, divisiones internas y regionales, de ensañamiento anticomunista y antisocialista, donde se enarbola sin escrúpulos el imperio de la Doctrina Monroe, la mentira, la venganza y las sanciones; el retorno de la guerra fría, el militarismo, el armamentismo  y el fascismo.

RÉCORDS DEL MAGNATE
Sin concluir el mandato para el que fue elegido, Trump pasará a la historia como el presidente que encarceló en jaulas a migrantes, creó campos de concentración para niños y separó a miles de familias. Su política de «tolerancia cero» con la inmigración ilegal ha causado estupor en el mundo entero, y la condena sistemática de las propias fundaciones de derechos humanos estadounidenses que manipulan sus servicios especiales y el Departamento de Estado  contra otros países.

La cantidad de detenidos en los centros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha alcanzado su punto más alto en la historia; cifras de la agencia indican una población promedio diaria detenida de 45 200 adultos solteros y familias.

«El gobierno de Trump está haciendo todo lo posible para impedir, obstaculizar y frustrar el derecho a solicitar asilo reconocido en la legislación estadounidense y en el derecho internacional», señaló Bill Frelick, director del programa de Refugiados de Human Rights Watch.

Se considera una apuesta fallida del Gobierno estadounidense: políticas fronterizas cada vez más severas para disuadir la llegada de migrantes procedentes de Centroamérica y no lo ha logrado, al contrario ha creado problemas de hacinamiento y riesgos a la salud.

Otro récord negativo de la actual administración lo dio a conocer esta semana la Fundación Thomas Reuters en una edición actualizada de su ranking de las diez naciones más peligrosas del mundo para las mujeres, en el que el continente americano está representado por un solo país: Estados Unidos.

Durante siete años los expertos de la fundación han estado evaluando distintos factores que hacen intolerable la situación de la mujer o llegan incluso a provocarles la muerte. EE. UU. ocupa el décimo puesto, aunque en el caso concreto de la violencia sexual comparte la tercera posición. Por violencia sexual se entiende tanto la «violación como arma de guerra», como la violencia perpetrada en el entorno doméstico o por personas ajenas a la víctima, así como el acoso sexual y la coerción al sexo y la falta de acceso a la justicia para las mujeres víctimas.

Organizaciones de derechos humanos estadounidenses reiteran que en estos dos años han estado marcados por un fuerte retroceso en las funciones del Gobierno en proteger y promover una amplia gama de derechos humanos.

El mandatario asumió la conducción de la campaña republicana que perdió, colocándose como garante de la buena salud económica del país y como escudo ante la inmigración clandestina y las «caravanas» de migrantes centroamericanos.  Según expertos, es cierto que la economía crece (tendencia que heredó de la administración anterior), y los datos del desempleo son los mejores en cinco años, pero no benefician a todos por igual, de lo que dan fe los 41 millones de pobres, las 553 000 personas sin techo y 16 millones de analfabetos.
PRESENTE DE CRISIS, FUTURO INCIERTO

En cuanto al futuro de Trump, en lo interno muchos coinciden en que se le avecinan problemas en los próximos dos años, pues con los demócratas controlando la Cámara de Representantes, cuentan con una potente arma para desgastarle, al tiempo que el magnate no descansará en culparles de todos sus males.

Esta Cámara tiene la capacidad legal de poner en marcha comisiones de investigación, de convertirle en objeto de nuevas investigaciones sobre su proceder en los negocios o al frente de la Casa Blanca; citar a altos cargos de la Administración; reclamar documentos oficiales que no se hacen públicos  habitualmente…

Y aunque a estas alturas la mayoría de los observadores y analistas lo consideran  improbable, el partido de la oposición también tiene en su mano el iniciar un impeachment, el proceso de destitución del presidente que se inicia desde la Cámara de Representantes y cuyo veredicto corresponde al Senado, que sigue en manos mayoritarias de republicanos.

Trump emprende el camino de la segunda mitad de su mandato en medio del conflicto interno marcado por el cierre parcial del Gobierno por la disputa de financiamiento para construir el muro fronterizo con México; en guerra económico-comercial con las principales potencias mundiales y serias contradicciones con sus aliados europeos; en desacato respecto a importantes organismos y tratados internacionales clave para la paz mundial y la supervivencia de la especie humana.

El gobierno de las sanciones, las amenazas y el chantaje, apunta cada vez más al aislamiento y la prepotencia imperial como instrumento de dominación mundial, que ha fracasado una y otra vez. Para América Latina y el tercer mundo en general, las directivas son las mismas: más guerra, subversión e injerencia.

¿Está Trump a mitad de camino? La respuesta inquieta al mundo y sobre todo a los estadounidenses.

Hacer un comentario

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social. Recomendamos brevedad en sus planteamientos. Todos los campos son obligatorios.