Todo el mundo cuenta

Por Ania Fernández Torres
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Cada periodista tiene en su cuadra un niño o niña que llega a la hora más ocupada y con esa sonrisa llena de dientes, te dice: “necesito ayuda para un trabajo sobre…” Puede ser Maceo o Martí, pero también cosmonáutica moderna o movimiento de partículas; no importa, eres periodista y debes ser como el Oráculo de Tebas.
Mi niño se llama Abraham y se ha hecho un hombre. Ha cambiado, ya no es tan inocente, pero no deja de preguntar, de lanzar retos: ¿Por qué tenemos que cambiar la Constitución ahora? ¿Qué significa una reforma total? ¿Cómo afecta esto al ciudadano?
Quiero responder de forma breve pero no puedo, porque la mayor de las Antillas tiene una vasta historia constitucional. Siete han sido redactadas desde que comenzaron nuestras luchas independentistas en 1868.
La Constitución es la Ley primordial sobre la que se asienta un Estado y establece los fundamentos de la nación, la estructura de los poderes y sus alcances, a la vez que garantiza derechos y deberes de los ciudadanos.
Es el documento jurídico-político más importante de cualquier país, pues traza las líneas legislativas para el resto de las normas que involucran a todos los sectores de la sociedad y la reforma de la Constitución es la revisión parcial o total de la misma.
Si la reforma se refiere a la integración y facultades de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Consejo de Estado, o a derechos y deberes consagrados en la Constitución, se requiere, además, la ratificación por el voto favorable de la mayoría de los ciudadanos con derecho electoral, en referendo convocado al efecto por la propia Asamblea.
Hoy se trata de cambiar la ley suprema del país para tener un Estado y Gobierno más funcionales y modernos, que vayan a la par de los cambios en la nación, previstos en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.
Resulta esencial reconocer otras formas de propiedad, además de incorporar al texto constitucional contenidos de tratados y protocolos internacionales que en materia de derechos ciudadanos fueron suscritos por Cuba en los últimos años, bajo el precepto de igualdad entre las personas, sin discriminación de ningún tipo.
El proyecto de Carta Magna, suscrito por nuestra Asamblea, pasará, a partir del 13 de agosto y hasta noviembre, por un amplio proceso de discusión popular, como ha sido práctica en Cuba a través de la historia de la Revolución.
Cada ciudadano podrá expresar sus criterios y sugerir cambios al documento normativo. Los debates en los barrios y centros de trabajo deben ser reflejos de participación y democracia popular, pues cada una de las opiniones y propuestas serán valoradas por la comisión parlamentaria.
Como resultado de ese proceso un proyecto de constitución actualizado volverá a la Asamblea Nacional, se discutirá nuevamente y el texto final será sometido a referendo popular, en el cual cada hombre o mujer cubanos tendrán la oportunidad de, mediante el voto directo y secreto, votar por la aprobación de la nueva Constitución con una simple cruz en la casilla con el SI o el NO.
La Constitución debe responder a la realidad de un país y, por tanto, la reforma constitucional es un proceso común, una cuestión de actualización, es que larealidad jurídica de nuestro país se asemeje más a su realidad cotidiana. Un nuevo texto constitucional es un mensaje claro: en Cuba existe apego a la legalidad y nuestra ley primera siempre será, como lo pidió Martí, el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre.
Durante todo este importante proceso miles de inquietudes saldrán a relucir, habrá miles de criterios que recoger o explicaciones que dar, y es maravilloso que así sea, pues demuestra que, en lo personal, cada cubano tiene en su Constitución un instrumento de defensa de sus derechos y una brújula para sus deberes y en la conformación de la nueva Carta Magna en Cuba todas las opiniones cuentan.

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4 Comentarios

Fernando Ibargollin dijo:

Totalmente de acuerdo con el artículo, y con el proceso de actualización de la constitución, pero estoy preocupado con las palabras del diputado José Luis Toledo, que dejó claro que la constitución no puede trasarle directrices al PCC, creo es su opinion personal, pero me preocupa que ninguno de los diputados presentes en los debates aclaró ese punto, es mi modesta opinión.

Gracias.

1 agosto 2018 | 09:59 am
Lizandra dijo:

Como dijo nuestro comandante Fidel Castro, “cambiar todo lo que debe ser cambiado”, pero me preocupa el enfoque que le han dado al Artículo 68 sobre el matrimonio “entre dos personas”. Pues, a sabiendas de que hay muchas cosas que deben ser cambiadas, muchas personas homofóbicas le dan a esta relación una connotación tan desmedida que provoca en el sector Lésbico-Gay la preocupación de que por culpa de ese sector retrógrado de nuestra sociedad, sus derechos se vean reducidos a la nada. Y es que estas personas que se manifiestan en contra de esta relación no se ponen a pensar que de aprobarse, a las notarías solo acudirán las parejas que llevan cierto tiempo viviendo juntas y que quieren una relación estable, además, de que necesitan la protección en cuanto a leyes y temas jurídicos, donde no son beneficiados, ya que la Constitución actual no los tienen en cuenta como parejas. Véase también el punto 211 en caso de muerte del trabajador, o al derecho a la vivienda, etc

1 agosto 2018 | 10:34 am
meril dijo:

Estoy muy de acuerdo con todas las modificaciones que se plantean en la nueva constitución, sólo que se le puede agregar que exista una ley de protección para los animales. Y, e n cuanto a lo que plantea Lizandra, también coincido con ella. Cuántas veces nuestros prejuicios y decisiones apresuradas nos hacen valorar erróneamente a los demás y cometer graves equivocaciones. Cuántas veces la desconfianza, ya instalada en nosotros, hace que juguemos arbitrariamente a las personas y las situaciones, encasillándolas en ideas preconcebidas alejadas de la realidad. Por lo general nos inquietamos por eventos que no son reales y nos atormentamos con problemas que tal vez nunca van a ocurrir. Dice un viejo proverbio: “Peleando, juzgando antes de tiempo y alterándose no se consigue jamás lo suficiente; pero siendo justo, cediendo y observando a los demás con una simple cuota de serenidad, se consigue más de lo que se espera”.

2 agosto 2018 | 10:46 am
Ania Fernández Torres dijo:

Gracias por los comentarios sobre el articulo. Son ciertas las preocupaciones, no es bueno que se limite una Constitución tan completa solo por un ácapite, en este caso el articulo 68.Las preocupaciones e intrevenciones debian estar en lo referido a derechos civilesy la economía del país.. En Holguín, en las asambleas efectuadas hasta el momento, ha existido equilibrio y se han hecho propuestas interesantes, como la de no limitar hasta 60 la edad el presidente y enrriquecer los articulos referidos a la obligatoriedad de atención de hijos a los padresancianos en desventaja.

16 agosto 2018 | 12:42 pm